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Golpe a la credibilidad
de la CDH
El proyecto
de resolución cubano sobre el problema de los prisioneros en la base
naval de Guantánamo fue retirado solo de votación para invalidar
maniobra de Estados Unidos, declaró el Canciller cubano. El tema ya
no podrá ser borrado de la agenda de la CDH
Joaquín Rivery
Tur
El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, destacó
ayer en conferencia de prensa que Cuba ha salido fortalecida en su
prestigio y su autoridad de todo este ejercicio en la Comisión de
Derechos Humanos (CDH) de Ginebra, ha probado su seriedad y su
compromiso con el trabajo de los derechos humanos y su actuación
transparente.
El Ministro de Relaciones
Exteriores habló en la sede de la Cancillería con motivo de que Cuba
retirara de votación el proyecto de resolución presentado sobre el
caso de las violaciones de los derechos humanos de las más de 600
personas prisioneras en la base naval de Guantánamo con el fin de
evitar una triquiñuela procesal yanki con el apoyo abierto de los
países europeos, otros aliados y algunos
latinoamericanos.
Felipe Pérez Roque señaló que,
no obstante, hay que seguir dando la batalla por los presos de la
base, y que, al impedir que la CDH se pronunciara sobre este tema,
los países de la UE, Australia, otros aliados de EE.UU. y varios
latinoamericanos se han convertido en cómplices de la aberración y
la agresión a la conciencia moral del mundo que entraña el
tratamiento en la base.
El Canciller cubano destacó
que de nuevo ha quedado de manifiesto que en la Comisión es
imposible discutir los problemas de derechos humanos que atañen a
los países desarrollados, ha sido un golpe más a la credibilidad de
la Comisión, utilizada por los poderosos contra los países
pobres.
Destacó que el asunto de los
prisioneros mantenidos por EE.UU. en ese enclave ha sido discutido
en todo el mundo y la prensa internacional lo ha ventilado
ampliamente por los medios de difusión masiva del planeta, que
pusieron a Estados Unidos en situación de ser señalado con el dedo
por la violación de los derechos humanos.
Cuba presentó hace varios días
el proyecto de resolución para que la CDH, a través de sus
mecanismos, investigara lo que sucede en la base naval de Guantánamo
con los más de 600 prisioneros que no tienen derecho ni siquiera a
tener un abogado, y el texto despertó gran repercusión mundial,
porque por primera vez en esa instancia era puesto en el banquillo
de los acusados un país desarrollado en lugar de una nación
pobre.
VOLVEREMOS A PRESENTAR EL
PROYECTO
Pérez Roque precisó que Cuba
no retiró su proyecto; solo decidió en esta ocasión no insistir en
que se votara sobre el mismo, pero se va a seguir impulsando este
tema en la comunidad internacional, e insistió en que nos reservamos
el derecho de volver sobre este proyecto o sobre cualquier otro que
se ajuste a la evolución que vaya teniendo esta situación, y lo
haremos en el momento que nos parezca apropiado: en la próxima
sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la próxima
sesión de la CDH, en próximos eventos que aborden esta materia; es
decir, este tema está vivo y no someterlo a votación ahora no
implica ni mucho menos la renuncia a seguir esta batalla ni la
retirada formal del proyecto.
Esta decisión, explicó, ha
estado motivada para impedir que se consumara la maniobra, porque,
comprendimos que Estados Unidos había logrado, mediante la presión y
el chantaje, y con la complicidad de un grupo de países, armar una
maniobra procesal, la presentación de una moción de no acción, que
aplazaría el debate, evitando que el asunto pudiera ser considerado
y, de hecho, bloqueando su discusión no solo ahora, sino para el
futuro.
DE "VERGÜENZA" AUTOCALIFICA
LA UE SU ACTUACIÓN
En los días previos a la
votación, explicó Felipe, exactamente el miércoles 21, en Ginebra,
vinieron a vernos delegados de alto nivel de la Unión Europea para
expresarnos que para ellos este era un asunto muy importante, que
consideraban que el proyecto de Cuba era impecable, que su redacción
y su texto ajustado desde el punto de vista legal y jurídico formal
era incuestionable. Decían que se quitaban el sombrero ante Cuba, lo
consideraban una decisión excelente, que Cuba había tenido el valor
de poner el asunto a la luz pública, y al mismo tiempo, colocaba a
la CDH ante un dilema.
Contradictoriamente, después
de aquellas palabras, el portavoz europeo informó que la UE apoyaría
en bloque la moción de no acción que Estados Unidos presentaría, con
el fin de evitar el debate.
Antes de que nuestros
compañeros pudieran reaccionar, detalló el Ministro cubano, el
embajador que informaba pronunció estas palabras, que deberían ser
puestas en la puerta del Parlamento Europeo, a la entrada de la
Comisión Europea y de las cancillerías de los 15 países: "Sí —dijo—
es una vergüenza, es un doble estándar, es una prueba de la
hipocresía de nuestra política, pero así es el mundo en que
vivimos".
Dijo, además, que si Estados
Unidos lograba salir triunfante, usaría este tema para validar sus
crímenes y horrores. Fue algo expresado en privado, pues nunca un
representante de la UE ha empleado esos términos en
público.
Dos horas después, aclaró el
Canciller, el mismo vocero llamó a la delegación cubana para
informar que la moción de no acción la iba a presentar un país en
nombre de los países occidentales, donde están la UE, EE.UU.,
Australia, Nueva Zelandia. Es decir, no solo la UE decidía votar a
favor de la moción de no acción, sino incluso un país miembro la iba
a presentar para que no tuviera que ser el propio Estados Unidos
quien lo hiciera.
Cuando hubo una moción de no
acción para evitar una resolución de la UE de condena a Belarús
—relató el jefe de la diplomacia cubana—, la embajadora irlandesa,
Mery Wilam dijo, hablando en nombre de la Unión Europea, que una
medida como esa es un intento de negarles a los miembros de la CDH
su derecho a expresar sus puntos de vista sobre un tema, que esta
socava los principios de transparencia y no selectividad que son
esenciales para los trabajos de esta Comisión. La Unión Europea vota
contra esas mociones como cuestión de principio ya que ningún país
se puede considerar por fuera del examen de los derechos
humanos.
Si tienen esta opinión,
deberían explicar por qué ahora se avienen a presentar y votar una
moción igual que salvaría a Estados Unidos, expresó el Ministro
cubano.
Una situación similar ocurrió
en el caso de Zimbabwe.
Las declaraciones del
embajador norteamericano, Richard Williamson, cuando se discutió la
moción de no acción sobre Zimbabwe, fueron: "Los Estados miembros
tienen la responsabilidad de evaluar la sustancia de la resolución y
no jugar al juego procesal de utilizar las mociones de no acción.
Estas acciones de no acción equivalen a una aprobación de las
violaciones de los derechos humanos que cometen naciones que ignoran
los principios fundamentales". ¿Eso quiere decir que las violaciones
norteamericanas se consideran aprobadas por la CDH?
Felipe indicó que Australia y
Costa Rica siempre han votado contra las mociones de no acción, pero
esta vez habían declarado su apoyo a la de EE.UU.
Para el caso de Honduras, el
Embajador cubano en Tegucigalpa pidió una entrevista al Canciller, a
quien se le había entregado la propuesta. El Canciller pidió esperar
porque iba a reunirse con un Embajador recién acreditado y luego
atendería al diplomático cubano. Después de mucho rato, nuestro
Embajador fue adonde la secretaria a averiguar y ella le informó que
el Canciller se había ido por otra puerta a una reunión urgente. A
partir de ahí todos los teléfonos se mantuvieron apagados. No hubo
manera de hablar con el Canciller.
Sin embargo, fue a dar a manos
cubanas, por escrito, la intervención programada por el
representante hondureño en Ginebra y que no pudo pronunciar. La
explicación de voto del embajador Benjamín Zapata —leída por el
Canciller cubano— era un galimatías incoherente que no decía
absolutamente nada hasta el final, donde aseveraba que votaría a
favor de la no acción propuesta por EE.UU. Recordemos que ellos
presentaron la resolución contra Cuba.
La delegación peruana dijo que
votaría a favor de la moción norteamericana. La posición de Chile ha
sido muy difícil de comprender, pues se ha movido entre pretextos y
evasivas. En esencia no iban a apoyar el proyecto cubano, a pesar de
que habían expresado preocupación con lo que sucedía en Guantánamo.
Alegaron que requerían más información, pero realmente lo que
requerían era más valor político, dijo el Ministro de Relaciones
Exteriores de Cuba.
México no tuvo el valor de
decirnos que no votarían a favor de nuestra resolución. República
Dominicana y Guatemala votarían a favor de EE.UU. El Salvador, que
no es miembro de la CDH, aunque copatrocinó el texto contra Cuba,
dijo que el cubano le parecía un buen texto, pero que no lo iban a
patrocinar porque iba contra Estados Unidos. Fue sincero.
Los norteamericanos —comentó
el Canciller— están rezando ahora para que Cuba no vuelva con el
texto, pero Cuba va a volver y los va a perseguir como la sombra al
cuerpo. En cualquier momento volvemos y presentamos el texto u
otros, porque hay otros temas de los que ocuparse, como que
permanecen en cárceles norteamericanas más de mil personas presas en
el territorio de Estados Unidos. Muchos son inmigrantes de decenas
de países, que tampoco han sido acusados ni presentados, ni se les
ha asignado abogado defensor. Son otros asuntos.
Reiteró que este tema sobre
los prisioneros de EE.UU. en Guantánamo está únicamente aplazado en
esta ocasión, que Cuba y los que la apoyaron dieron una lección
moral y han tenido la virtud de ponerlo sobre la mesa
pública.
Las conclusiones extraídas por
el Ministro cubano fueron varias: se ha dado un primer paso
importante para ventilar el asunto de los prisioneros de la base de
Guantánamo en la CDH; Estados Unidos se ha visto obligado a imponer
con enorme presión y turbias maniobras procesales que la Comisión no
se haya podido pronunciar, y ha quedado claro que es imposible en la
CDH tomar posición sobre violaciones graves cuando estas se producen
en países desarrollados, en particular en Estados Unidos.
EL TEMA YA NO PODRÁ SER
BORRADO
Añadió que Cuba ha salido
fortalecida en su prestigio y su autoridad de todo este ejercicio,
ha probado su seriedad y su compromiso con el trabajo de los
derechos humanos. Insistió en que hay que seguir dando la batalla
por los presos de la base de Guantánamo. Al impedir que la CDH se
pronunciara sobre este tema, los países de la UE, Australia, otros
aliados de EE.UU. y varios latinoamericanos se han convertido en
cómplices de la aberración y la agresión a la conciencia moral del
mundo que entraña el trato a los presos en ese campo de
concentración.
Aunque no se llevó a votación,
el tema quedó planteado y ya no podrá ser borrado de la agenda de la
CDH. Ya nadie puede tener duda de lo que pasa realmente en la CDH ni
de las reiteradas denuncias de Cuba y otros países del Tercer Mundo
sobre la doble moral, los dobles raseros, la hipocresía, sobre la
necesidad de rescatar la Comisión del secuestro a que la tienen
sometida Estados Unidos y sus aliados, dijo el Canciller.
Añadió que se ha revertido una
situación injusta que había durado ya mucho tiempo, y era
insostenible. "Nos tratarán con más respeto desde este momento. No
podrán mirarnos a los ojos y decir que actúan contra Cuba y otros
países por sus compromisos con los derechos humanos",
aseveró.
http://www.cubaminrex.cu/
(Granma)La Habana, viernes 23 de abril del 2004 |