LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA Y QUINTO
PERIODO DE SESIONES DEL CONSEJO DE LOS
DERECHOS HUMANOS DE LA ONU.
·
Entre el 11 y el 18 de junio próximos tendrá
lugar en Ginebra el quinto período de sesiones
del Consejo de Derechos Humanos, siendo ésta la
última sesión ordinaria de su primer año de
labores. Dicha reunión será decisiva para
asegurar que el diálogo y la cooperación genuina
sirvan de guía a las labores futuras del nuevo
Consejo.
·
Esa meta será una quimera si se repiten los
ejercicios selectivos y politizados contra
países del Sur que sumieron en el descrédito a
la extinta Comisión de Derechos Humanos. La
continuidad de aquellos mandatos de países
impuestos por la fuerza y el chantaje, sentaría
un pésimo precedente para la propia existencia
del naciente Consejo y mantendría la espiral de
confrontación.
·
Cuba alerta acerca de las nefastas consecuencias
para las futuras labores del Consejo, y en
particular para los países del Sur, que se
derivarían del éxito de los planes de algunas
potencias del Norte dirigidos a:
o
Imponer una nueva extensión del mandato de todos
los procedimientos especiales heredados de la
Comisión, beneficiando por igual a los
procedimientos temáticos y a los tan
cuestionados procedimientos de países, con la
clara pretensión de consolidar el status quo
heredado.
o
Mantener la práctica de adopción de resoluciones
sobre países sin que la presentación de las
mismas quede sujeta a claros criterios que
impidan la selectividad y la manipulación
política.
o
Trasladar al Mecanismo de Revisión Periódica
Universal la politización y los dobles raseros,
promoviendo en su funcionamiento métodos de
trabajo e instituciones que la práctica ha
demostrado que serían utilizados por los países
del Norte contra los del Sur, por los poderosos
contra los que no lo son.
·
Como pretexto a la continuidad y recrudecimiento
de su política de hostilidad y bloqueo contra
nuestro pueblo, Estados Unidos impuso a Cuba un
espurio e injusto ejercicio condenatorio en la
desaparecida Comisión de Derechos Humanos.
·
En Cuba no existen prácticas de violaciones de
derechos humanos. En las casi cinco décadas de
Revolución no ha existido un solo caso de
ejecución extrajudicial, ni desaparición forzada.
Se respetan las garantías del debido proceso
judicial y se asegura un trato digno a los
prisioneros.
·
El ejercicio anticubano en materia de derechos
humanos busca legitimar las pretensiones de
Estados Unidos de imponer un llamado “cambio de
régimen” en Cuba. El mismo cuestiona las bases
mismas del sistema económico, político y social
refrendado por el pueblo cubano en su
Constitución, que le asegurado el disfrute más
pleno de la libertad, la democracia, la equidad
y la justicia social.
·
Cuba no aceptará jamás el espurio mandato del
llamado Representante Personal del Alto
Comisionado, que desempeña la Sra. Christine
Chanet, ya que el mismo se deriva de un
ilegítimo proyecto de resolución, impuesto a la
CDH como resultado de las brutales presiones,
condicionamientos y chantajes ejercidos por la
superpotencia.
·
¿Cómo aceptar que se acuse injustamente a Cuba,
mientras los países del Norte - los mismos que
sirven de cómplices al ejercicio anticubano –
aseguran hipócritamente en Ginebra el silencio
de la impunidad a las graves violaciones de
derechos humanos perpetradas en la base militar
norteamericana en Guantánamo, en los secuestros
y vuelos secretos ejecutados por la CIA y en los
centros secretos de detención establecidos en
Europa?
·
El Gobierno estadounidense intensifica sus
acciones para acelerar la realización del
designio histórico de la anexión de Cuba al
Imperio. El 10 de julio de 2006, la
administración Bush hizo pública una
actualización
de su plan anticubano, aprobado en mayo de 2004
a partir de las sugerencias de la llamada “Comisión
para la Asistencia a una Cuba Libre", que fuera
establecida por el propio presidente
norteamericano. En esta amenaza agravada al
derecho a la libre determinación e incluso, a
los derechos a la paz y a la vida misma de los
cubanos, las autoridades de Washington han
incluido un acápite secreto. Resulta obvio que
están ocultando medidas que serían repudiadas
por la comunidad internacional y planes que en
el pasado incluyeron desde una invasión
mercenaria hasta acciones terroristas.
·
La administración Bush miente cuando alega que
Cuba mantiene “injustamente” encarcelados a
decenas de supuestos defensores de derechos
humanos.
El pueblo cubano se vio obligado en el año 2003
– en ejercicio de su derecho de legítima defensa
y para la protección del orden constitucional y
de su soberanía –, a juzgar y sancionar con
estricto apego a la Ley y a las garantías del
debido proceso, a un grupo de individuos
reclutados, dirigidos y financiados por el
Gobierno de Estados Unidos. Ellos actuaban como
mercenarios en Cuba al servicio de la política
de hostilidad, bloqueo y agresiones de
Washington. Las personas sancionadas reciben un
trato impecablemente humano y de ejemplar
respeto a su dignidad.
·
El pueblo cubano, además de exhibir resultados
muy positivos en esferas como la salud, la
educación, la cultura, los deportes, la
integración social y racial, la asistencia y
protección social, la igualdad de géneros, la
justicia, la equidad y la participación
política, extiende su cooperación y su
solidaridad incondicional y desinteresada – como
pocos en el mundo –, a otros países en
desarrollo e incluso desarrollados.
·
Desde 1962 unos 132 000 médicos, enfermeras y
técnicos de la salud cubanos han prestado
servicios en más de 100 países. Actualmente, más
de 31 000 colaboradores de la salud cubanos
prestan servicios en 70 países y 2 territorios
de ultramar. El contingente médico
internacionalista cubano “Henry Reeve”,
especializado en catástrofes y situaciones de
emergencia, cuenta hoy con 10 000 integrantes
debidamente entrenados y equipados. Desde el año
2004, Cuba participa decisivamente en la
Operación Milagro, en virtud de la cual han sido
operados gratuitamente y han recuperado la
visión más de medio millón de pacientes de 29
países. Cuba no sólo presta servicios médicos;
está formando actualmente más de más de 54 mil
jóvenes estudiantes de medicina de 86 países del
Tercer Mundo y 3 territorios de ultramar, ya sea
en Cuba o en sus propios países.
·
La alegación de que Cuba no coopera con los
mandatos de la Comisión de Derechos Humanos y de
otras instancias de la maquinaria de derechos
humanos de las Naciones Unidas, no resiste el
más mínimo debate.
Cuba aparece entre los países
que han recibido voluntariamente visitas de
componentes de la maquinaria de las Naciones
Unidas en materia de derechos humanos.
Cuba ha respondido solicitudes de información
recibidas de los relatores temáticos, expertos
independientes y grupos de trabajo de la antigua
Comisión y del nuevo Consejo, al tiempo que ha
seguido trabajando en la elaboración de sus
informes periódicos a los órganos surgidos en
virtud de tratados internacionales de derechos
humanos.
·
Cuba continuará cooperando de modo fluido y
permanente con todos los procedimientos
temáticos surgidos de mandatos universales y no
discriminatorios
heredados de la antigua Comisión de Derechos
Humanos.
·
Cuba ha dado pruebas de su voluntad de promover
la cooperación bilateral en materia de derechos
humanos con todos aquellos países que enfrentan
el diálogo con seriedad, sobre la base del
respeto mutuo, la igualdad soberana de las
partes y sin condicionamientos.
·
Cuba nunca aceptará ejercicio alguno que intente
singularizarla, independientemente de cual sea
su contenido, forma o promotor. Cuba rechazará
cualquier intento de prorrogar el mandato
anticubano o de transferir el enfoque de
confrontación que lo sustenta a las labores del
Mecanismo de Revisión Periódica Universal.
·
El fin del mandato de la Representante Personal
de la Alta Comisionada para Cuba no es una
opción; es la única manera de hacer justicia al
pueblo cubano en su digna reivindicación de la
verdad. El fin del ejercicio anticubano en
Ginebra confirmaría el respeto a su voluntad de
defender hasta las últimas consecuencias su
camino de independencia en la construcción de
una sociedad profundamente democrática, justa y
humana.
·
Cuba solicita y apreciará altamente que su
Gobierno se oponga a la continuidad del
ejercicio anticubano en el Consejo de Derechos
Humanos.
Existe una coyuntura histórica que favorece el
justo reclamo del pueblo y el Gobierno cubanos
de que se ponga fin al mandato anticubano
arrastrado de la desaparecida Comisión.
La posición que asuma cada país miembro del
Consejo resultará decisiva.
·
El fin del injusto ejercicio anticubano en
Ginebra brindaría un claro mensaje de rechazo a
aquellos que pretenden convertir al Consejo de
Derechos Humanos en un nuevo tribunal inquisidor
contra los países en desarrollo. |