|
Por:
Adonis Subit Lamí
Dos años después...
Caracas, Sept. 26 (EFE). Un tribunal militar venezolano absolvió hoy
viernes, en Caracas, a cuatro personas, dos cubanos y dos venezolanos,
acusados de hacer estallar en 1976 un avión cubano en pleno vuelo;
accidente en el que murieron 73 personas.
El presidente del Consejo de Guerra, coronel José Ramón Bastidas, dijo
que se exoneraba de culpa a los cuatro individuos. Los sospechosos que
hoy fueron absueltos son los cubanos Orlando Bosh y Luis Posada
Carriles, y los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo.
A 29 años de uno de los más infames y criminales actos terroristas de
cuantos se han perpetrado contra Cuba, prevalece la impunidad. La
ferocidad y la saña de los terroristas se evidenció el 6 de octubre de
1976, con el sabotaje en pleno vuelo de un avión civil de Cubana de
Aviación. Una carga explosiva lo hizo estallar y en la catástrofe pereció
el equipo cubano de esgrima completo que regresaba de un torneo en
Venezuela, donde obtuvo todas las medallas de oro.
Otros jóvenes, once en total, se habían despedido con algarabías de sus
amistades y amigos en el aeropuerto de Timebri, en Guyana. Viajaban llenos
de ilusión, sobre todo seis de ellos que habían obtenido becas para cursar
estudios de medicina en Cuba. También se incorporaron al avión cinco
integrantes de una delegación cultural de la República Popular Democrática
de Corea. Dos de las víctimas estaban embarazadas, Nancy Uranga Romagosa,
22 años de edad, y Sonia Coto Rodríguez, 33 años, quienes en ese estado
fueron ultimadas.
¡Cuánta alegría, esperanza, sueños próximos a realizar fueron quebrados!
Hernán Ricardo y Freddy Lugo, agentes de la CIA y autores del macabro
atentado, cumplieron órdenes de los también agentes de la CIA, Orlando
Bosch y Luis Posada Carriles. Todos son reclamados por este pueblo para
que se haga justicia de una buena vez. Ellos son los culpables de tantos
gritos y llantos, responsables de aquellos rostros de asombro y miedo. Los
jóvenes deportistas, con gran presencia de ánimo, pedían calma a los más
nerviosos, y, entre ellos, los que quedaban uno al lado del otro, juntaban
sus manos. Todos los que iban en ese pájaro herido, como diría la
periodista venezolana Alicia Herrera, tenían los ojos desorbitados por el
terror, atrás se habían quedado los sueños, la alegría, las esperanzas.
Los últimos minutos más oscuros de este acto los coloco a vuestra
consideración para que de alguna manera pueda sentir lo que no soy capaz
de expresar con palabras.
El piloto toma el micrófono, aprieta el carrier y habla:
-
Seawell rampa, CU-455 listo para arranque
-
CU-455. Recibido. Autorizado para arranque. Temperatura 30.
-
CU-455. Recibido.
-
CU-455. Autorización para retroceder.
-
CU-455. Autorizado a retroceder. Recibido.
-
Seawell rampa. CU-455 listo para taxeo.
-
CU-455. Autorizado para taxeo derecho al frente vía taxiway alpha hasta
punto de espera, use segunda intersección hora 11.
-
Recibido. Autorizado hasta AH punto de espera pista 9 hora 11.
-
CU-455. Autorización recibida.
-
¡Torre adelante!
-
CU-455 autorizado hasta Noman Manley vía Roja 11, Mantenga FL-350 giro
derecho... Cambio.
-
CU-455 autorizado hasta Manley, vía Roja 11, mantener 350 giro derecho.
-
CU-455 autorización correcta, establezca contacto aeródromo 118.7.
Buenos días.
-
118.7. Buenos días.
-
Seawell Torre CU-455... autorice posición de despegue.
-
CU-455... autorizado despegar, viento de superficie 09508.
-
Recibido
-
CU-455 despegó 15, cambio a salida 119.7.
-
Favor repetir frecuencia... 119.7.
-
Positivo
-
Gracias, señor.
-
Buenos días.
La torre entrega el control de la nave al departamento de control de la
aproximación y el CU-455 se comunica de inmediato con éste.
-
Seawell aproximación... CU-455 en 119.7 trepando hasta 350, estamos a
30 estimo Cotter a las 29.
-
CU-455 recibido informe arribo nivel de vuelo 180.
-
Informaré cuando llegue a 180 (180 quiere decir 18 000 pies).
-
Correcto.
A las 12 y 23, cuando el capitán del CU-455 se disponía a informar el
arribo al nivel 180 un grito de alarma se escapa de su garganta:
El avión se había sacudido después de un ensordecedor estallido.
-
¡Seawell! ¡Seawell!... CU-455.
-
CU-455... Seawell.
-
Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente. Tenemos
fuego a bordo.
-
CU-455. ¿Regresará al campo?
La pregunta queda suspendida, no hay respuesta. A las 12 y 25 minutos, el
control de Seawell recibe la voz del copiloto.
-
Ok Seawell CU-455... pedimos inmediatamente, inmediatamente, pista.
-
CU-455 autorizado a aterrizar.
-
Recibido.
Y con verdadera desesperación se captó luego:
Seawell capta y en un intento por ayudar en aquel dramático momento
anuncia:
La explosión terminaba de hacer sus estragos. De pronto, el copiloto,
creyendo que el avión iba a tomar altura, grita:
Abajo, todos miraron estupefactos como el avión descendía botando humo,
de una manera estremecedora, se precipitó al mar con su carga de vida.
Silencio.
|