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15 de noviembre de 2007
00:08:08 GMT
Examinarán el amparo recibido por el criminal en
Estados Unidos, donde goza de libertad
WASHINGTON.— Una audiencia pública sobre el caso
del terrorista Luis Posada Carriles tendrá lugar
este jueves en la Cámara de Representantes de
Estados Unidos, para examinar el amparo recibido
por el criminal en este país, donde goza de
libertad.
En declaraciones a PL, el abogado José Pertierra precisó que el
objetivo del debate es demostrar el trato
diferenciado que el gobierno de EE.UU. concede a
algunos terroristas.
«Lo que va a destacar la audiencia no son los detalles jurídicos del
caso, sino la conducta del gobierno
norteamericano, pues en una guerra contra el
terrorismo se debe procesar a todos los
terroristas igual, no puedes amparar a unos y
condenar a otros», afirmó Pertierra.
El representante legal de Venezuela en la solicitud de extradición del
criminal, recordó que por las calles de Miami
caminan libremente terroristas confesos, como
Orlando Bosch, cómplice de Posada en varios
hechos de sangre.
La audiencia sesionará en el Subcomité de Organismos Internacionales,
Derechos Humanos y Supervisión, bajo el tema
Garantías diplomáticas sobre la tortura: un
estudio de por qué algunos son aceptados y otros
rechazados.
Entre los testigos que comparecerán se encuentran el académico Peter
Kornbluh, analista principal del Archivo de
Seguridad Nacional de la Universidad George
Washington, institución que ha divulgado
documentos desclasificados sobre la vinculación
de Posada con actos criminales.
También estará Roseanne Nenninger, hermana de un joven guyanés que
pereció junto a otras 72 personas en el sabotaje
al avión de Cubana en 1976, atentado del cual
Posada fue uno de los autores intelectuales.
Testimoniará también la periodista Ann Louise Bardach, autora de la
entrevista realizada al terrorista por el The
New York Times en 1998, en la que el delincuente
reconoce su participación en los sabotajes
contra instalaciones turísticas de La Habana,
que dejaron como saldo la muerte del joven
turista italiano Fabio Di Celmo.
El representante William Delahunt, presidente del subcomité que será
sede de la audiencia, criticó este martes el
doble rasero que aplica la administración de
George W. Bush en el tema del terrorismo.
«No es sostenible un trato diferente para individuos vinculados a
actividades terroristas, no existen terroristas
buenos y terroristas malos: el terrorismo es
siempre condenable», afirmó Delahunt.
Denuncia de Cuba
Mientras, en el Consejo de Seguridad de la ONU, Cuba rechazó las
justificaciones de Washington sobre el caso de
Posada, y afirmó que si gobierno de EE.UU.
hubiese actuado correctamente, lo habría juzgado
por sus múltiples actos de terrorismo.
La posición cubana fue presentada por el consejero ante la ONU, Rodolfo
Benítez, luego de que la representación
estadounidense reiterara que ha tomado distintas
medidas «consistentes» con el derecho
internacional y sus leyes.
Pretendían así justificar su actuación, en respuesta a la contundente
denuncia formulada antes por el embajador cubano
en la ONU, Rodrigo Malmierca, quien aseguró que
la apelación del Gobierno estadounidense al
Tribunal Federal por la liberación de Posada,
«no fue más que una nueva cortina de humo; un
nuevo acto para camuflar la culpabilidad del
terrorista confeso», reportó PL.
Durante el debate del tema Información de los Presidentes de los
órganos subsidiarios del Consejo de Seguridad en
ese alto organismo de la ONU, Malmierca acusó a
EE.UU. de insistir en tratar el caso de Posada
como delito migratorio.
«Con ello, aseguran la libertad definitiva del terrorista y la
desaparición de todos los cargos en su contra»,
enfatizó.
A su turno, en la contrarréplica, Benítez reiteró que si Washington
hubiese actuado acorde con el Derecho
Internacional y a las resoluciones del Consejo
de Seguridad, en lugar de continuar protegiendo
a Posada Carriles, lo habría encausado, juzgado
o extraditado a Venezuela.
Recordó que, ciertamente, el terrorista fue detenido por las
autoridades de Inmigración, pero solo después de
meses de negar su presencia en territorio
estadounidense. Tampoco se han instruido cargos
por sus acciones terroristas, pese a contar con
todas las informaciones y pruebas para ello.
El Consejero de la Misión cubana dijo que quedan muchas interrogantes
por responder; entre ellas, por qué EE.UU.
permitió el ingreso impune de Posada Carriles en
su territorio.
Preguntó asimismo por qué el gobierno estadounidense lo protegió
durante los meses que permaneció ilegal en ese
país, y por qué cuando tenía todos los
elementos, se limitó a acusarlo de delitos
migratorios de menor cuantía.
Benítez inquirió por qué en su apelación al Tribunal Federal, el 6 de
noviembre pasado, las autoridades
norteamericanas continúan sin mencionar una
palabra sobre las acciones terroristas de Posada
Carriles, e insisten en tratarlo como un caso de
delito migratorio.
También cuestionó que Estados Unidos ignore la solicitud de extradición
presentada, con todos los requisitos de rigor,
por el gobierno de la República Bolivariana de
Venezuela. |