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José A. de la Osa y Juvenal Balán (fotos)
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| Intentan obstaculizar cada vez más la adquisición de medicamentos y dispositivos para el tratamiento en la infancia de enfermedades cardíacas. |
El Cardiocentro Pediátrico William Soler de
Altahabana, inaugurado por Fidel hace 21 años con el
objetivo fundamental de ofrecer atención a niños y
niñas con malformaciones congénitas del corazón, en
un nuevo gesto de evidente inhumanidad ha sido
incluido por el Departamento del Tesoro de Estados
Unidos en una extraña categoría: la de Hospital
Denegado.
Los primeros síntomas de esa medida, que obstaculiza
aún más la adquisición de medicamentos y
dispositivos para tratamientos de enfermedades
cardíacas ––que en ocasiones solo son fabricados por
empresas o filiales norteamericanas––, es la
reciente prohibición de que las compañías AGA y
Numed vendan al Cardiocentro dispositivos y
catéteres que son utilizados por los especialistas
para la realización de la técnica conocida como
Cateterismo Intervencionista.
Ese avanzado proceder mínimamente invasivo se
practica con muy buenos resultados en el
Cardiocentro, para el cierre de defectos de
comunicación entre cavidades del corazón, la
dilatación de válvulas cardíacas estrechas, entre
otros, que evitan tener que llevar al paciente al
salón de operaciones para practicarle una
intervención quirúrgica a "corazón abierto".
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El director del Cardiocentro William Soler, Doctor en Ciencias Médicas Eugenio Selman-Housein Sosa, y las profesoras Herminia Palenzuela López (al centro) y Dunia Benítez Ramos, informan a Granma de nuevas vertientes del recrudecimiento del bloqueo en salud. |
Desde el pasado año, según fuentes consultadas del
Ministerio de Salud Pública, el Departamento de
Comercio de Estados Unidos comenzó a alistar los más
importantes hospitales del sistema nacional de salud
cubano como Hospitales Denegados, en un nuevo y
criminal intento por estrangular el desarrollo de la
atención médica en nuestro país.
Este no es un problema político, valoró el cirujano
cardiovascular Doctor en Ciencias Médicas Eugenio
Selman-Housein Sosa, director del Cardiocentro
William Soler, sino ético, humano y moral, que en su
opinión denigra al gobierno norteamericano.
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Niñas y niños con malformaciones congénitas del corazón son atendidos gratuitamente en el prestigioso Cardiocentro habanero. |
El especialista indicó que desde finales del pasado
año se vienen produciendo, dentro de los mecanismos
de licencia establecidos por el Departamento del
Tesoro de ese país, cambios en la implementación e
interpretación de las leyes, para impedir la
adquisición de instrumental, equipos y medicamentos
por la institución que dirige.
El Cardiocentro William Soler, a través de una Red
Cardiopediátrica Nacional, bajo la Dirección del
Programa Materno-Infantil del Ministerio de Salud
Pública, ha organizado en estas más de dos décadas
de existencia, la atención a los niños aquejados de
enfermedades del corazón, lo que ha permitido la
disminución en un 75% de la tasa de mortalidad por
cardiopatías en edades pediátricas. Ello se traduce
en la incorporación a la vida útil de cientos de
niños, muchos de los cuales son adultos en la
actualidad.
Desde 1986 hasta la fecha, en el Cardiocentro
William Soler, Centro de Referencia Nacional, se han
realizado más de 6 500 operaciones del corazón,
incluyendo a recién nacidos, un 60% de las cuales se
han practicado a "corazón abierto".
Esa prestigiosa institución pediátrica, que brinda
seguridad y felicidad a las familias cubanas,
muestra logros reconocidos mundialmente en el
tratamiento de las anomalías congénitas
cardiovasculares y, también, en la introducción de
nuevas técnicas diagnósticas, terapéuticas y de
rehabilitación. De ello es fruto la amplia gama de
trabajos científicos, docentes y de investigación
que han presentado sus especialistas en congresos y
eventos nacionales e internacionales.
No es de extrañar por eso la sistemática negativa a
la concesión de visas para que sus profesionales
puedan asistir a encuentros científicos en suelo
norteamericano, alegando el socorrido pretexto de
que "la entrada podría ir en detrimento de los
intereses de Estados Unidos".
Tal es el caso de dos destacadas científicas del
Cardiocentro William Soler, las profesoras Herminia
Palenzuela López, especialista en Cardiopediatría y
vicedirectora médica de la institución, y Dunia
Benítez Ramos, quien se desempeña como intensivista
cardiovascular, encargada de la atención de niños en
estado de gravedad.
Ambas especialistas coincidieron en afirmar que
cualquier persona de buena voluntad puede calificar
esas prohibiciones como "inmorales" y "antiéticas",
porque la participación en encuentros científicos
internacionales ––en los que se reúnen en general lo
que más brilla y vale en los temas médicos que se
debaten–– enriquece los conocimientos en diversos
campos del saber y contribuye a una mejor atención
de los pacientes.
Estos intercambios son esenciales para todos los
especialistas, y fundamentalmente para los dedicados
a la cardiología y cirugía cardiovascular
pediátrica, que requieren una sistemática
actualización y entrenamiento, acotó la doctora
Palenzuela.
A todas luces, en tema de tan alta sensibilidad como
el abordado, lo que eufemísticamente quieren llamar
ahora Hospitales Denegados, constituye la
reafirmación de las nuevas y criminales acciones que
se siguen tejiendo bajo el oscuro manto del bloqueo
que mantiene Estados Unidos contra nuestro país
desde hace casi medio siglo.
(Granma) 20-09-2007
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