El
Che, nuestro Che, el médico, el guerrillero y el
estadista, el animador del trabajo voluntario, el
defensor de la austeridad y del rigor pero también
del humanismo y la solidaridad, el Che de siempre
está cumpliendo hoy 79 años.
Está en la sonrisa cómplice con su amigo Fidel,
captada para siempre en la fotografía, en su carta
de despedida al pueblo cubano y en las páginas del
diario en Bolivia donde uno a uno desgranó sus
pensamientos; está en la mirada limpia de los niños
y en la certeza de que un hombre nuevo es posible.
Por él hoy cantamos y combatimos, y con él, nos
aseguramos de que en este momento “al imperialismo
no se le puede dar ni un tantico así”…
El Che es y será siempre idea y hecho. El crece en
los convenios del ALBA, en la operación Milagro y en
el YO SI PUEDO que ha permitido que pobres de
cualquier edad hoy sepan leer y escribir.
Nuestro regalo, el de los latinoamericanos, de los
africanos y los asiáticos, el de los pueblos del
Norte, es como nosotros mismos, incompleto. Es el
regalo de las mujeres y los hombres que desandan hoy
los cerros de Latinoamérica, las comunidades
haitianas, las altas montañas de Asia o las aldeas
africanas con estetóscopos y libretas de la misma
forma en que cuarenta años atrás él recorrió el
Congo con su vieja mochila y su fusil, y luego se
fue a Bolivia.
El Che está aquí, en el abrazo solidario de los
amigos para quienes no existen fronteras de tierras
ni de idiomas, y mientras esa solidaridad y ese amor
entre hombres y mujeres siga existiendo y mientras
seamos capaces de unirnos frente a la injusticia y
al terrorismo, seguiremos cumpliendo años junto al
Che.
FIDEL HABLA DE CHE
“El Che es un ejemplo. una fuerza moral
indestructible. Su causa, sus ideas, en esta hora de
lucha contra la globalización neoliberal, está
triunfando.
“Yo pienso que lo más grande son realmente los valores
morales, la conciencia. El Che simboliza los más
altos valores humanos, y un ejemplo extraordinario.
Creó una grana aureola y una gran mística. Yo lo
admiraba mucho y lo apreciaba. Siempre produce mucho
afecto esa admiración.
“Son muchos los recuerdos que nos dejó, imborrables, y
por eso digo que es uno de los hombres más nobles,
más extraordinarios y más desinteresados que he
conocido, lo cual no tendría importancia si uno no
cree que hombres como él existen por millones,
millones y millones en las masas. Los hombres que se
destacan de manera singular no podrían hacer nada si
muchos millones, iguales que él, no tuvieran el
embrión o no tuvieran la capacidad de adquirir esas
cualidades. Por eso nuestra Revolución se interesó
tanto por luchar contra el analfabetismo y por
desarrollar la educación para que todos sean como el
Che”. (1)
(1) Tomado del libro CIEN HORAS CON FIDEL del
periodista Ignacio Ramonet
(ICAP) 14-06-2007
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