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El
próximo 2 de diciembre se cumplen 50 años del
desembarco del yate Granma, en el que 82
hombres, liderados por el Comandante en Jefe
Fidel Castro partieron de México con el
objetivo de desembarcar en el oriente cubano e
iniciar la guerra por la definitiva liberación
de Cuba. Esa fecha es considerada la de la
fundación de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)
constituyen la institución militar básica del
Estado, que tiene la misión fundamental de
combatir al agresor desde los primeros momentos
y con todo el pueblo, hasta alcanzar la
victoria.
Las FAR poseen una estructura, equipamiento y
preparación que garantiza el cumplimiento de sus
misiones combativas y además permite el empleo
de sus integrantes en actividades de provecho
para el desarrollo económico del país y para la
protección del medio ambiente. Están integradas
por las tropas regulares, las Milicias de Tropas
Territoriales, y cumplen sus misiones durante la
lucha armada en cooperación con los órganos y
unidades del Ministerio del Interior y las
Brigadas de Producción y Defensa.
En los primeros diez meses del año 1959, el
Ejército Rebelde y los demás cuerpos armados de
la Revolución se desarrollaron y perfeccionaron.
Se introdujeron cambios sensibles en su
estructura y composición, que sentaron las bases
de la edificación militar en la nueva sociedad.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias se
integraron a partir del el Ejército Rebelde, la
Fuerza Aérea Rebelde, la Marina de Guerra
Revolucionaria y la Policía Nacional
Revolucionaria.
A
partir de octubre de 1959 la dirección
revolucionaria adoptó nuevas medidas encaminadas
a fortalecer la defensa de la nación. Entre
ellas figuró la disolución del Ministerio de
Defensa Nacional y la creación del Ministerio de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias el 16 de
octubre del propio año, como único organismo de
la administración central del Estado rector de
la política defensiva del país. Para dirigirlo
fue nombrado el comandante Raúl Castro Ruz.
La formación del MINFAR marcó una nueva etapa en
la construcción militar cubana.
El completamiento de las FAR se realizó, a
partir de entonces, a través de la incorporación
voluntaria de jóvenes obreros, estudiantes y
campesinos a sus filas, para cuyo ingreso eran
sometidos a duras pruebas y donde recibían
adiestramiento en el combate irregular.
No obstante las medidas adoptadas, la dirección
de la revolución tenía el convencimiento de que
en nuestras condiciones la defensa no podía ser
exclusiva de los cuerpos armados, sino que era
patrimonio de todo el pueblo. Idea ya planteada
desde la lucha en las montañas.
En el segundo trimestre de 1961 se crearon los
tres ejércitos: el del Centro el 4 de abril; el
de Oriente, el 21 de abril; y el de Occidente,
el 14 de junio. El surgimiento de estas unidades
mayores respondió a la concepción operativo
estratégica de la defensa contradesembarco del
país por tres direcciones principales.
Con
el propósito de incorporar a todo el pueblo a la
defensa, en 1962 surgió la Defensa Popular, que
tenía entre sus principales misiones, la
protección de la población y de los objetivos
socioeconómicos, así como otras tareas de
defensa civil.
La metamorfosis se había producido. El minúsculo
ejército guerrillero, al que Camilo calificara
como el pueblo uniformado, había dado paso a
unas aguerridas Fuerzas Armadas Revolucionarias,
también de honda raíz popular, capaces de
disuadir al imperialismo de intentar una nueva
aventura. |