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(Versiones
Taquigráficas – Consejo de Estado)
Compañero Comandante;
Compañero Alarcón;
Compañeras y
compañeros:
Para dar alguna
información también sobre lo que este año heroico que
termina para nuestro pueblo ha significado para el país
en la arena exterior, quisiera brindarles algunos datos
y reflexiones.
La primera reflexión
es que este año consolidó la tendencia de que la
Revolución ha logrado derrotar el plan de aislamiento
internacional de Cuba que el imperialismo ha aplicado
con toda fuerza y al que ha dedicado todos los
recursos.
El país tiene hoy
relaciones diplomáticas con 178 de los 191 países
miembros de la Organización de Naciones Unidas y,
además, tiene relaciones diplomáticas y reconoce a dos
Estados que son el palestino y el saharaui, que no son
miembros todavía de la Organización de Naciones Unidas,
pero desarrollan su batalla por ser un día Estados
totalmente independientes en el control de su
territorio.
Tenemos 136 misiones
diplomáticas y consulares cubanas en 112 países, el
enemigo no ha podido impedir que la Revolución amplíe
su presencia en el mundo, cultive sus lazos de amistad,
de cooperación y de respeto con otros países.De esas
136 misiones, 109 son embajadas, pequeñas, de modestos
recursos, de poco personal, pero que con una gran
convicción, una gran fidelidad a su pueblo, desarrollan
su trabajo y llevan el mensaje de nuestro país a los
más apartados rincones del planeta.
Hoy en La Habana hay
95 misiones diplomáticas y consulares que representan a
88 países y 7 organismos internacionales.Cuba es uno de
los países, si no el que más, en toda América Latina y
el Caribe que más representación diplomática exterior
tiene.Los diplomáticos extranjeros en Cuba van a las
provincias cada año, este año han estado en varios
territorios viendo muchos de estos programas en la
práctica y hablando con el pueblo.Ese es un primer
dato.
El enemigo no ha
podido aislar a la Revolución, no pudo, y la Revolución
y el país tienen hoy más prestigio, más autoridad que
nunca, más relaciones y más contactos que nunca, y
recibimos cada vez más visitas, más delegaciones, más
jefes de Estado de otros países, y se desarrollan
nuestras relaciones a partir de la admiración que ha
generado nuestra resistencia, nuestra victoria en todos
estos años de profundo desafío y crisis del período
especial.
En segundo lugar, el
rechazo al bloqueo se tornó este año casi universal.De
los 191 países miembros de Naciones Unidas, 182 votaron
contra el bloqueo, una cifra histórica.
Desde el año 1992, en
que por primera vez en Naciones Unidas se votó contra
el bloqueo y Cuba obtuvo 59 votos a favor de aquella
Resolución, se han sumado a la condena del bloqueo 123
países a lo largo de los últimos 13 años, ¡ciento
veintitrés países se sumaron!Incluso, aliados de
Estados Unidos se han visto obligados a votar, ante la
presión de la opinión pública, ante la presión en
Naciones Unidas, y este año 182 países votaron contra
el bloqueo, cuatro votaron en contra:Estados Unidos,
Israel, su aliado, y dos países que son virtuales
protectorados de Estados Unidos, Islas Marshall y
Palau, dos pequeñas islitas en el Pacífico que ellos
ocuparon en la Segunda Guerra Mundial y a las cuales
les han dejado ahora una independencia maniatada, como
una especie de Enmienda Platt, en la que ellos deciden
cómo votan en los organismos internacionales, y una
abstención:Micronesia, que teniendo igual status, de
todas maneras resiste y no vota contra Cuba.Hay cuatro
países que no votan, no participan: Nicaragua y El
Salvador en América Latina, ya sabemos de qué se trata;
Marruecos, en el norte de Africa, que nos pone como
condición que rechacemos nuestra posición de principios
de apoyar al pueblo saharaui y nos propone el negocio
de cambiar nuestra posición histórica para apoyarnos y
le decimos que no, que basamos nuestra política
exterior en principios y que no renunciamos a la idea
justa de apoyar a aquel pueblo.El otro país es Iraq,
ocupado por las tropas norteamericanas.Son los países
que no votan contra el bloqueo.
Es decir, es
universal hoy el rechazo mundial al bloqueo.El régimen
de Bush está más aislado que nunca en su política de
bloqueo contra nuestro país.
El próximo año, en
septiembre, nuestro país será sede de la Cumbre del
Movimiento de Países No Alineados, 114 países No
Alineados se reunirán en La Habana por segunda vez en
una cumbre y elegirán a Cuba como presidente del
Movimiento de Países No Alineados y a nuestro
Comandante en Jefe como presidente del movimiento
durante los próximos tres años.
Este año, por primera
vez en la discusión del bloqueo en Naciones Unidas,
Estados Unidos se retiró del debate; era tal la
orfandad de argumentos, era tal la falta de moral que
decidieron retirarse de la lista y no hablar y dejar
por perdido su turno.
Este año los más
importantes foros internacionales apoyaron a Cuba en su
lucha contra el bloqueo:la Segunda Cumbre de los países
del Sur, del Grupo de los 77, que la integran 134
países; la Cumbre de la Asociación de Estados del
Caribe; la Cumbre Iberoamericana, más de una veintena
de países; la Segunda Cumbre entre Cuba y el CARICOM en
Barbados recientemente, con la participación del
compañero Fidel, hicieron contundentes y explícitos
pronunciamientos demandando al gobierno de Estados
Unidos levantar su bloqueo genocida contra el pueblo de
Cuba.
En tercer lugar,
nuestro país libró este año victoriosamente una batalla
en el terreno de las ideas contra las campañas de
desprestigio y desinformación, financiadas y
organizadas por el régimen imperial del presidente
Bush; desnudamos allí la hipocresía y la doble moral en
la Comisión de Derechos Humanos de sus aliados de la
Unión Europea que, mientras se prestaron a votar contra
Cuba —como explicaba ayer el Comandante—, sin embargo,
hicieron silencio vergonzoso y cómplice cuando se trató
de aprobar una resolución y votaron contra esa
resolución que demandaba una investigación en el campo
de torturas en que el Gobierno de Estados Unidos
convirtió a la Base Naval de Guantánamo, que ocupan
ilegalmente y en contra de nuestra voluntad en la bahía
de Guantánamo.
Este año se produjo,
por primera vez, un llamamiento de más de 5 000
intelectuales que lo firmaron, incluidos ocho Premios
Nobel, demandando el cese de las maniobras de Estados
Unidos y de las campañas contra Cuba en la Comisión de
Derechos Humanos; no ha habido ningún pronunciamiento
de intelectuales y Premios Nobel a favor del régimen
imperial de Bush.
Tienen el poder
militar, pero no tienen la autoridad moral, no tienen
apoyo; están aislados en el mundo y es un signo de la
decadencia del régimen que se propone liderear una
“transición” en Cuba y reconvertir este país en una
colonia de Estados Unidos.No pueden, no tienen apoyo,
basan su accionar en la fuerza, la amenaza, el
chantaje, la coerción, no en la moral de sus actos, no
en la limpieza ética de su actuación.Los temen, pero no
los respetan; a nosotros se nos respeta en el mundo, se
nos admira, se nos agradece cada vez más públicamente y
cada vez con más conocimiento.
Este año marcó una
profundización, y es la cuarta idea, sin precedentes de
la cooperación de Cuba con el Tercer Mundo:mientras
ellos hacían el bloqueo más duro, mientras aplicaban el
ciento por ciento de las medidas aprobadas en el plan
de Bush, que el año pasado las había firmado, mientras
ellos apretaban el bloqueo, mientras perseguían a las
empresas, mientras financiaban generosamente a sus
grupos mercenarios en Cuba, mientras perseguían cada
negocio, cada iniciativa de Cuba, mientras hacían todo
eso, este año, como se explicó aquí, fue el año de la
Operación Milagro, 208 000 pacientes operados de la
vista, contando a nuestros compatriotas; este fue el
año en que graduamos 1 612 médicos de 27 países en la
Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, en lo que
se convirtió virtualmente en una cumbre aquí de Jefes
de Estado y de Gobiernos, de países que vinieron a
agradecer el gesto de Cuba y el ejemplo que Cuba da.
En total, en este
curso escolar que terminó en el verano pasado, nuestro
país graduó a 2 422 estudiantes de 115 países en
nuestras universidades.
Hemos graduado a más
de 45 000 jóvenes de 120 países a lo largo de la
Revolución, ¡cuarenta y cinco mil!, más de 32 000 de
ellos africanos.Por eso usted va a los países africanos
y encuentra dondequiera un ministro que se graduó en
Cuba, el director de una empresa importante, un médico
destacado graduado en Cuba, porque se han graduado en
Cuba más de 32 000 jóvenes africanos, que han formado
en esos países asociaciones de amistad con Cuba, que
agradecen, que hablan español, y que todavía preguntan
por los equipos de la pelota cubana, que usted le dice:
“¿De dónde es?”Y le dicen: “De Camagüey, de Santiago o
de La Habana”, porque estudiaron aquí en esas
universidades.La misma tierra africana adonde fueron
nuestros compatriotas a combatir.
Este fue el año en
que celebramos el aniversario de la Operación Carlota,
en que asistimos emocionados al tributo y el homenaje
que nuestro pueblo brindó a nuestros combatientes
internacionalistas, donde cayeron 2 000 compatriotas en
la lucha frontal contra el colonialismo, contra el
apartheid.Y de esos mismos países donde nuestra sangre
generosa se regó, más de 32 000 jóvenes se han graduado
en nuestro país.Este año graduamos de todo el mundo más
de 2 400 estudiantes y en este momento estudian en Cuba
becados gratuitamente por la Revolución, más de 19 000
jóvenes de países del Tercer Mundo.
Este fue un año que
marcó, además, un incremento como nunca antes en los
servicios médicos de nuestro país; como se dijo aquí,
más de 25 000 compatriotas colaboradores de la salud,
que trabajan hoy en 68 países, en 28 de ellos a través
del Programa Integral de Salud.Este fue el año del
contingente “Henry Reeve”.En Paquistán tuve el
privilegio de verlo directamente trabajando.
Cuando se hablaba de
las compañeras y del papel de la mujer, a la que la
Revolución redimió y que hoy desempeña un papel
insustituible y clave en todas las tareas de la
Revolución, como explicó aquí la compañera Yolanda,
recordaba que un jefe militar paquistaní —los militares
paquistaníes están muy cerca del trabajo de nuestros
médicos, son los testigos principales de lo que han
hecho allí nuestros colaboradores— me contaba que
cuando informó al Estado Mayor que las mujeres cubanas,
cuando llegaron al lugar en que no pudo seguir el yipi
porque la carretera estaba cerrada, habían cargado las
mochilas en el hombro y habían caminado cinco
kilómetros para llegar a las poblaciones, porque la
carretera estaba cerrada, y los militares cuando vieron
aquello decidieron seguir con ellas caminando, desde el
Estado Mayor le pidieron rectificar:“Mira a ver, que
parece que hay un error.¿Tú dijiste a pie?Sí, sí, a
pie, salieron caminando.¿Y tú dijiste mujeres?Sí, dije
mujeres.”Eso me lo contó.Me dijo:“Nuestra admiración de
ver la manera en que ustedes caminan por esas montañas
a las que ustedes no han venido nunca, buscando a una
mujer embarazada, buscando a un paciente enfermo, yendo
a ver a un paciente al que ya ustedes trataron con
antelación.”
Este ha sido un año,
yo diría, en el que la colaboración de Cuba con el
mundo, que es histórica, y ha sido uno de los pilares
del ideario de la Revolución, este año en particular,
ha tenido una profundización y una ampliación que, sin
embargo, es pálido al lado de los planes que ya
desarrollamos y que vienen, y que han sido explicados
aquí por el compañero Fidel.
Mientras todo eso
ocurría, como se explicaba aquí, el presidente Bush
decide apretar el bloqueo; la señora Condoleezza Rice
preside esta reunión, en la que dijo que era la hora ya
y que para mayo presentarían nuevas medidas al
presidente Bush.Como ustedes saben, el régimen de Bush
aprobó aquel plan, cuyo primer capítulo son todas estas
medidas que se han aplicado: apretar el bloqueo,
impedir los contactos familiares y todo lo demás;
encima de eso están los capítulos que son para la
“administración” de Cuba.Ya nombraron al hombre que
sería el gobernador en Cuba, al nuevo Leonardo Wood de
este siglo, que ejercería aquí como el gobernador
yanqui, bueno, todo eso ya lo hemos discutido.
Este año dimos más de
600 reuniones en el país, en todas las provincias,
170 000 compatriotas participaron directamente
discutiendo todos esos temas.
Mientras esto
ocurría, mientras el país hacía este enorme esfuerzo,
no solo dentro de Cuba y por nosotros, sino en el
exterior de manera desinteresada, noble, generosa, como
pueblo alguno en la historia ha hecho, mientras eso
ocurría, el régimen de Bush profundizaba su descrédito.
Cuando el compañero
Fidel decía ayer y hoy en la mañana: “No pueden, no
pueden llevar a la práctica esa amenaza” —ya la prensa
lo ha estado reflejando.Dice este cable: “Puede haber
cosa más trasnochada que poner a la loca esta a hablar
de transición a esta hora”, citan.Detrás de esa frase
no hay un arranque, no hay una reacción emocional, hay
una convicción profunda, basada en hechos, de que ellos
no pueden cumplir su amenaza.No solo en el plano
militar, no pueden porque no tienen el apoyo, no tienen
la legitimidad, no tienen la base mínima sobre la cual
fabricar contra Cuba un pretexto y lograr un mínimo de
apoyo en su opinión pública o en el mundo, porque este
régimen de Bush, este precisamente, es el que aprovechó
el 11 de septiembre para ejecutar los planes que ya
tenían elaborados, se supo todo después.
La decisión de
invadir Iraq, la decisión de proclamar:“El que no está
conmigo está contra mí”, la decisión de lanzar como
teoría militar y como doctrina la de los ataques
preventivos contra 60 o más países, todo eso fue
pensado antes, no por Bush, lógicamente, que no piensa
para eso; pero sí colaboradores cercanos, águilas
fascistas, tipos que venían pensando, que elaboraron un
documento que se llamaba el Proyecto para el Nuevo
Siglo Americano, que era su visión de que el siglo XXI
era el de ellos, porque ellos eran la única
superpotencia, habían triunfado en la Guerra Fría y
ahora todo el mundo tenía que venir a arrodillarse ante
ellos.
Ese documento es la
filosofía, la base doctrinal que esperaba un momento
apropiado, y cuando vino entonces el 11 de septiembre
se aprovecharon de eso, y aprovechándose del
sentimiento de simpatía internacional, del propio
sentimiento de temor del pueblo norteamericano, en
medio de todo eso se montaron entonces para ejecutar
muchas cosas que estaban previamente acordadas y
decididas, y que no fueron sus respuestas airadas y
equivocadas a un acto terrorista como aquel, sino la
ejecución de un plan previamente elaborado.
Este fue el año en
que se conocieron sus torturas y crímenes; tortura,
trato inhumano y degradante, prohibido por las
convenciones de Naciones Unidas y que defienden
públicamente Bush, Cheney, Condoleezza Rice.
Ella ha viajado a
Europa a mentir diciendo que no torturan y en las
pantallas de televisión saliendo los hombres que fueron
secuestrados, transportados encapuchados de un
continente a otro, de un lugar a otro, que mostraron
las espaldas con las marcas de los golpes, que hicieron
los cuentos de cómo los metían de cabeza, las mismas
torturas que se oyeron en este salón cuando se hizo el
evento sobre el terrorismo y se rememoró la Operación
Cóndor, que ellos organizaron; los hombres puestos de
cabeza, metidos hasta la sensación de ahogo dentro de
tanques de agua, colgados hasta el desmayo por las
extremidades, las torturas más degradantes, el abuso
sexual lascivo contra los prisioneros.De todo eso se
vieron imágenes, películas, confesiones y cuentos,
incluso, de los que se atrevieron a contar después de
haber sufrido toda esa tragedia.
En tercer lugar,
ellos han sido los responsables y los líderes de la
carrera armamentista, revisaron la estrategia nuclear
de Estados Unidos, establecieron que podían usar las
armas nucleares, incluso, contra un país que no las
tuviera; son los que han perfeccionado las armas
nucleares, les han dedicado más dinero, han desatado
entonces la idea en algunos de que para estar seguro
hay que tener armas nucleares, porque ellos han sido
los líderes en volver a impulsar todo eso, los que más
han gastado, han superado ya más de 500 000 millones de
dólares en un año en gastos militares.
Al mismo tiempo,
invadieron ilegalmente a Iraq, y después allí les han
repartido los contratos de la reconstrucción a sus
amigotes, a los que contribuyeron con dinero a sus
campañas; hablan del capitalismo y del libre mercado
pero reparten allí los contratos a sus compinches, a
sus amigos más cercanos, esa es la realidad.Han perdido
la autoridad en el mundo, se considera que aparecer al
lado de ellos es de mal gusto, lo hacen sus aliados
porque no tienen otro remedio.Se fueron del Protocolo
de Kyoto, volaron en pedazos la idea de detener las
emisiones de gases contaminantes, de proteger la capa
de ozono, quieren explotar, incluso, las zonas
protegidas de Alaska para sacar petróleo, obedeciendo a
los intereses de sus amigos y de los lobbistas, de los
que están más cerca de sus campañas y los han estado
apoyando.
Aprobaron y han
defendido la aplicación de la Ley Patriota, nombre de
patriota para una ley que lo que hace es recortarles
los derechos y las libertades a sus ciudadanos, que
autorizó el espionaje, que autorizó el desmontaje de
derechos que habían sido conquistados, por lo menos
para una parte de la población,durante largos años de
lucha por los derechos civiles en Estados Unidos.
Ahora se supo que
autorizaron y ejecutaron el espionaje telefónico,
ilegalmente, en contra de la legislación de
Estados Unidos; han aplicado, y ahora se proponen
aplicar, nuevas medidas vergonzosas contra los
inmigrantes.Un país que se formó sobre la base de
recibir inmigrantes, y que los necesita porque hacen
los trabajos que la población local no realiza; un
régimen que aplicó la mordaza a la prensa como no se ha
conocido antes, que persiguió hasta la cárcel a la
periodista que se negó a revelar sus fuentes, que
presionó tanto hasta que logró cerrar el canal Al
Jazeera en Iraq, porque no quería que las noticias de
Al Jazeera, que era independiente, de lo que pasaba en
Iraq, se vieran.¿Por qué no querían?, porque le mienten
a su pueblo y le tratan de dar una imagen de normalidad
de una guerra en la que están empantanados, en la que
han muerto más de 2 000 jóvenes, sin sentido.Esa es la
verdad.
Bush habló por
teléfono con Tony Blair de que iba a bombardear a Al
Jazeera, el documento se filtró a la prensa en Londres,
y ellos han tratado de decir que no, que fue
bromeando.El gobierno de Qatar les pidió explicaciones,
la cadena Al Jazeera le pidió explicaciones, en el
mundo árabe hubo una ola de indignación, y ellos han
hecho con eso lo mismo que con la pregunta de: ¿Por
dónde entró Posada Carriles?¡Silencio!Como dijo ayer el
compañero Fidel, su solución es el silencio, no tienen
qué decir.
Hablaron de
bombardear el canal Al Jazeera, llevan a los
periodistas en sus tanques de guerra y en sus vehículos
blindados, para que cuenten lo que ellos dicen;
aplicaron la censura.Encima de eso, se conoció ahora
que pagan con dinero del gobierno a periodistas para
que hagan artículos positivos, para que mientan sobre
lo que está pasando en Iraq.Y están empantanados,
ocuparon el país, han llegado a tener ahí 170 000
soldados, pero ahora no pueden dominarlo.
Alguien muy bien
informado nos dijo:“por el día salen y dan una vuelta y
más o menos controlan; por la noche los que controlan
son los guerrilleros, los combatientes, que van
saliendo, y se habla de que hay 30 000 combatientes de
la resistencia contra las tropas ocupantes”.Y en
Estados Unidos el debate es que ya están en un nuevo
Viet Nam.Esa es la realidad.
Son los que aprobaron
la teoría, y la han querido aplicar, de la guerra
preventiva: “el que no está conmigo está contra mí y,
por tanto, lo ataco ante la idea y la sospecha de que
me pueda atacar”.
Protegieron a Posada,
mientras torturan a nuestros cinco héroes.Han hecho a
los ricos más ricos en Estados Unidos y a los pobres
más pobres.
El gobierno que tiene
esta poca moral, que fue sacado de la Comisión de
Derechos Humanos, cuando el voto fue secreto, por su
falta de autoridad —y todavía no se conocía todo esto—,
y que para regresar a la Comisión de Derechos Humanos
tuvo que hablar con Aznar y con Berlusconi para que
España e Italia no participaran y entonces hubiera el
mismo número de candidatos que plazas para ocupar, para
poder ellos retornar.Ahora se está discutiendo cómo va
a ser el futuro Consejo de Derechos Humanos, que
sustituirá a esta comisión desprestigiada, en
particular por el esfuerzo y la denuncia de los países
del Tercer Mundo, entre los que Cuba ha desempeñado un
importante papel.Y en esa comisión inmoral del doble
rasero, de la hipocresía, donde se ha visto retratado
el nivel de degradación moral y ético al que ha llegado
no solo este régimen de Bush, sino los gobiernos de la
Unión Europea, que han sido sus cómplices en esto; los
políticos europeos, que han tenido que pasar la
vergüenza ante el mundo hace una semana de que se supo
que en Europa había cárceles clandestinas de la CIA,
donde se torturaba y se interrogaba en silencio, sin
que nadie supiera, a detenidos que eran llevados de un
país a otro, en países de Europa del Este; vuelos
clandestinos transportando esos hombres drogados,
amordazados.
Se supo todo eso en
Europa, hubo un gran escándalo de la opinión
pública.Condoleezza Rice fue allí, se reunió con los
cancilleres de la Unión Europea, con los 25, y de la
reunión salieron los 25 diciendo:“Estamos ya
satisfechos, ella nos ha explicado, hemos entendido sus
explicaciones, confiamos en lo que nos han dicho.”
Pero como un castigo
divino, bajó entonces Colin Powell, que era el
secretario de Estado cuando eso estaba pasando, hasta
hace un tiempo atrás, y vino y dijo en televisión
—empleó esta frase—: “Lo que son es unos fariseos,
porque allí todo el mundo sabía que eso estaba
pasando.”
Todas esas denuncias
fueron archivadas, mientras vienen los europeos a decir
que les preocupa la situación de Cuba, se alían con los
yankis, porque no tienen el valor, la ética de defender
su posición; porque son sus aliados estratégicos, en
calidad de aliados menores, pero les interesa este
gendarme, que a veces los pone en aprietos, les hace
pasar una pena, pero de todas maneras es el garante del
actual orden que nosotros combatimos.
Por eso nos
persiguen, porque ellos se benefician de ese orden
junto a la superpotencia, porque temen que un día
cambie este orden que les permite a ellos derrochar,
contaminar, mientras, por otro lado: 1 000 millones de
hambrientos, 800 millones de analfabetos, todo lo que
sabemos.Ese orden injusto que ellos impusieron, porque
fueron las metrópolis, y que Estados Unidos es el
garante de que se mantenga, es el que nosotros
combatimos.Por eso nos persiguen.
Cuba es un peligro
para el gobierno de Bush, eso es verdad; pero no es un
peligro militar, no es un peligro de seguridad
nacional. Cuba es un peligro por su ejemplo, es un
peligro de tipo moral, ético, porque Cuba encarna que
se les puede enfrentar y vencer, porque Cuba encarna
que se puede construir otro mundo.
Los países del Tercer
Mundo ven en Cuba un ejemplo, debemos asumirlo con
modestia, como lo hacemos; pero no debemos olvidar que
para votar junto a Cuba en las Naciones Unidas hay que
desafiar las presiones y el chantaje de Estados Unidos,
y que hay países que pagan su cuota, que no pueden
pagar casi, para poder votar en Naciones Unidas, con
tal de ir a votar en las Naciones Unidas junto a Cuba.
Que el primer acto
del gobierno de Timor Leste como país independiente en
la historia de Naciones Unidas, fue ir allí a votar
contra el bloqueo a Cuba, el primer día en que votaba
en las Naciones Unidas.Y muchos ejemplos incontables
que otras veces se han dicho.
De manera que cuando
decimos que este es un régimen que no tiene autoridad,
que no tiene moral, que está derrotado, es en el
sentido ético-moral, de la opinión que existe sobre
ellos en el mundo y dentro de Estados Unidos.No es que
lo digamos nosotros, cuando lo decimos nosotros lo
decimos porque es la verdad, porque lo podemos probar,
porque no decimos nada que no podamos probar; pero no
somos nosotros, esto es un artículo firmado por el
expresidente Carter.“Ya me cuesta reconocer a estos
Estados Unidos” es el título del artículo, que él hizo
rompiendo un código no escrito en la política de
Estados Unidos, según el cual los expresidentes se
limitan de hablar o criticar al presidente de turno.Y
es tal la vergüenza, es tal el asco en un hombre al que
vimos aquí en Cuba, que tiene determinados sentimientos
éticos, una visión del mundo, aun cuando fue el
presidente de la potencia adversaria que ha tratado de
destruirnos, pero eso no elimina el comprender y
distinguirlo de este tipo que está ahora en la
presidencia de Estados Unidos.
Escribió cosas como
estas:
“En estos últimos
años me sentí cada vez más preocupado por muchas
políticas del gobierno que amenazan hoy principios
básicos: el compromiso con la paz, la justicia social y
económica, las libertades civiles, nuestro ambiente y
los derechos humanos.
“Peligran también
compromisos históricos vinculados con facilitar a los
ciudadanos información veraz, respetar las voces del
disenso.
“En lugar de abrazar
la paz como prioridad nacional, salvo que nuestra
seguridad se vea amenazada de forma directa,
proclamamos una política de guerra preventiva, un
derecho íntegro a atacar a otros países de forma
unilateral.
“Cuando existen
diferencias graves con otros países, los consideramos
parias internacionales y nos negamos a discusiones
directas para resolver las disputas.
“Independientemente
de los costos que ello pueda tener, altos dirigentes
estadounidenses” —¿de quién está hablando aquí?De Bush,
de Rumsfeld, de Condoleezza, de Cheney— “hacen
denodados esfuerzos para ejercer un dominio imperial en
todo el mundo.
“Nuestra frase de
‘están con nosotros o en contra nuestra’ reemplazó la
formación de alianza basada en una comprensión clara de
los intereses mutuos.
“Vemos ahora que las
libertades civiles y la privacidad personal fueron
burdamente violadas”.No somos nosotros, este es Carter.
“De mayor
preocupación es el hecho de que los Estados Unidos
repudiaron los acuerdos de Ginebra y abrazaron el uso
de la tortura en Iraq, Afganistán y en la bahía de
Guantánamo.
“Resulta molesto ver
cómo el Presidente y el Vicepresidente insisten en que
la CIA debería tener libertad para perpetrar un trato o
castigo cruel contra personas que se encuentran bajo la
custodia de los Estados Unidos.
“En lugar de
disminuir la dependencia que tienen los Estados Unidos
de armas nucleares y su posterior proliferación, hemos
insistido en nuestro derecho a conservar nuestros
arsenales, a expandirlos y, por ende, a invalidar o
derogar casi todos los acuerdos sobre control de armas
nucleares negociados en los últimos 50 años.Nos hemos
convertido en uno de los principales culpables de la
proliferación nuclear mundial.”
No solo le dieron las
armas al régimen del apartheid para que las usara
contra nuestros combatientes allí, no solo han ayudado
y han apoyado a Israel a convertirse en una de las
principales potencias nucleares, sino que también sus
propios arsenales...; mientras le intentan prohibir a
Irán que construya plantas nucleares y desarrolle —como
le es su derecho según las leyes internacionales— su
capacidad para producir combustible nuclear y usarlo
pacíficamente.
“La protección del
medio ambiente quedó relegada, a raíz de la
subordinación del gobierno de Bush a la presión
política por parte de la industria petrolera y otros
grupos de lobby poderosos.
“Ha habido una
condena universal contra las políticas ambientales
de los Estados Unidos para el resto del mundo.
“Los congresistas
—dice Carter— se aumentaron su propia dieta en 30 000
dólares anuales, mientras congelaron el salario mínimo
de los Estados Unidos, que es el más bajo de los países
industrializados.”
Y así toda una
crítica, que prueba y refuerza nuestro argumento.
Este mismo
expresidente de Estados Unidos fue hace unas semanas a
Nueva York, a la Organización de Naciones Unidas, a
participar como invitado en las negociaciones —le voy a
llamar negociaciones, ha sido una batalla campal allí,
en la que los países del Tercer Mundo han librado una
gran resistencia, victoriosa hasta ahora, aunque no ha
concluido la batalla— contra el intento de Estados
Unidos de convertir el futuro Consejo de Derechos
Humanos en una herramienta para perseguir países y
justificar sus agresiones.
El expresidente
Carter se reunió con los participantes y dicen que, de
pronto, dejando allí boquiabiertos a varios de los
presentes, en los comentarios finales de esa actividad
dedicó 5 minutos a hablar sobre Cuba, y dijo que su
experiencia en Cuba fue excepcional, que encontró en
Cuba un país que garantiza el pleno empleo, donde los
niños van a la escuela y donde existe un elevado nivel
de instrucción; que en sus continuos viajes por el
mundo ha podido ver la abnegación de los médicos
cubanos, salvado vidas y luchando contra el SIDA en
Africa —como él los ha visto—; que en ningún caso Cuba
merecía el trato que se le había dado en Ginebra, menos
aún cuando allí en la Comisión de Derechos Humanos no
se quería hablar de lo que sucede en Guantánamo.
Los yankis quieren
que el voto para elegirse como miembro de ese futuro
Consejo no sea secreto. Cuando el voto es secreto, Cuba
no tiene dificultades. Por ejemplo, este año, se eligió
como miembro del Consejo Económico y Social de
Naciones Unidas.
Estados Unidos mandó
tres embajadores, tres torturadores diplomáticos, a
doblarles el brazo a los países, a amenazarlos con que
le quitan la ayuda del Banco Mundial si votaban por
Cuba; pero como el voto era secreto, Cuba obtuvo 154
votos y se eligió con más de dos tercios de los votos
como miembro del Consejo Económico y Social.
Entonces para este
Consejo de Derechos Humanos que se va a crear ahora
Estados Unidos reclamó,en medio de la risa y la burla
general, que el voto fuera público y no secreto, para
poder ver lo que vota cada cual.
Recordemos que el
voto contra el bloqueo es público, el que se hace
contra el bloqueo a Cuba es público allí en la
Asamblea; pero las elecciones en Naciones Unidas son
mediante voto secreto, y por eso Cuba se elige y se
reelige, porque los países en secreto llegan y
votan.Cuando llega la hora de la verdad, cogemos los
votos hasta de sus aliados, de parte de sus
aliados.Ellos, sin embargo, primero querían que fuera
más chiquito el futuro Consejo de Derechos Humanos, que
en vez de tener 53 miembros tuviera 25.¿Para qué?Para
que los países del Tercer Mundo no puedan elegirse,
porque para eso hay que tener dinero, hacer gestiones,
tener funcionarios y embajadas.
Después reclamaron
que el voto fuera público, ¡público!, para poder
presionar allí, apretarle las tuercas a la gente para
que vote por ellos.
¿Ese es el imperio
que se propone “cambiar el régimen”—como ellos dicen—
en Cuba?¿Ese es el imperio que pretende derrotar a la
Revolución?¿Ese, que no tiene autoridad moral?Pero no
solo autoridad moral, no tiene fuerza para ocupar
nuestro país, no tiene; no puede.
Ahora están
prometiendo retirar 9 000 soldados de Iraq para calmar
a los que dicen: “¿Qué hacemos allí y cuándo nos
vamos?”Porque no hay un solo soldado norteamericano
caído en Iraq hijo de un político o de un millonario,
¿quiénes son los que están allí?Los hijos de familias
pobres, los que andan buscando que como premio los
dejen entonces estudiar en la universidad.
Los 500 000
estudiantes universitarios de Cuba no tienen que ir a
ninguna guerra injusta e ilegal, no tienen que ir de
mercenarios a ningún país a ocupar otro pueblo, reciben
como derecho, conquistado por la resistencia de sus
padres y de las generaciones anteriores, el derecho de
ir a una universidad; pero en Estados Unidos tienen que
ir de soldados, y aparece todas las semanas una madre
que llora con la foto de un hijo, o de una hija; vi a
una madre diciendo que la aspiración de su hijo era ir
a la universidad; o recibir la residencia permanente o
la ciudadanía en Estados Unidos, y han ido, entonces,
en un ejército mercenario, como Roma con sus legiones
en la decadencia del imperio romano; es lo que estamos
viendo.No debemos subestimarlo, porque tiene recursos,
fuerza, poder; pero no debemos temerlo, no lo tememos,
en efecto, como no le tememos, porque no puede.
Cuando el Comandante
en Jefe ha dicho aquí: “Este es ya el colmo, venir a
hablar a esta hora, ¿puede haber cosa más
trasnochada?”, es porque lo es, es porque ellos no
pueden.Y esta Asamblea es un desafío, esta Asamblea
pública, vista por millones de compatriotas y con la
prensa, es un desafío; es la pequeña islita insurrecta
diciéndoles: “Ustedes no pueden, no pueden hacer lo que
ustedes dicen que nos van a hacer; ustedes han perdido
estratégicamente su batalla con Cuba; Cuba es un
símbolo y ustedes no van a poder hacer eso aun si lo
intentan; pero ustedes no lo van a intentar.”Y esa es
la razón del desafío del paisito que se les planta
delante y no retrocede, no se vende, no se rinde, no se
cansa, no se confunde y, por tanto, no puede ser
derrotado; no se divide y no puede ser derrotado.
Hay mucho odio detrás
de esas amenazas y detrás de ese aumento de la
retórica, que no es solo por razones electorales ni
para conquistar apoyo en la mafia de Miami, es también
su manera de pensar, es el odio de una oligarquía
corrupta, que llegó de manera ilegal a la presidencia,
a sus puestos, y que no puede derrotar el ejemplo, y
que mientras más ha hecho más dura es la resistencia y
mejor se ve al país saliendo de las dificultades y
enfrentando su bloqueo y sus amenazas.
Ahora, finalmente, yo
quisiera decir, Comandante y compañeros, sobre el
debate que hemos tenido aquí y sobre el análisis que
hemos tenido no solo aquí en estos dos días de
Asamblea, porque aquí ha quedado claro que hay un
intenso debate en todo el país, especialmente a partir
de su discurso en la universidad.Ross dijo que había un
intenso debate, y Leonel también habló de eso, en las
fábricas, en los colectivos laborales; Lugo habló del
debate que están dando en los colectivos campesinos, en
las cooperativas, hay todo un debate en las calles, en
los colectivos, en los barrios.Es decir que el debate
no es solo el de la Asamblea, hay un debate a nivel
popular sobre todos esos temas a lo largo y ancho de
nuestro país.
A mí me parece que es
importante recordar que los yankis apuestan a la idea,
no sin cierta razón, de que las revoluciones son
eventos cataclísmicos que tienen una energía inicial,
pero que después con el tiempo pierden fuerzas, van
languideciendo, a partir de la historia de otras
revoluciones anteriores y dicen: “Bueno, la que más
duró fue la Revolución de Octubre y al cabo de los 70
años logramos derrotarla y todo aquello cambió.”Es
decir, su idea está basada en la esperanza fallida del
cansancio.
Como se dijo aquí hoy
—creo que fue Leonel el que habló de ese tema—, el
problema es que la Revolución cubana no ha sufrido ese
proceso.No propongo llamarle al año que viene el del 80
aniversario, pero sí creo que debemos decir que eso no
ha ocurrido, especialmente y en primer orden, por el
papel del compañero Fidel, de nuestro Comandante en
Jefe (Aplausos).Entonces, la Revolución se renueva.Como
dijo una vez Gabriel García Márquez: “La explicación de
Cuba es que Fidel es al mismo tiempo el Jefe del
gobierno y el líder de la oposición”; es el principal
inconforme con lo hecho, el principal crítico de la
obra y eso le da una peculiaridad a nuestro proceso.El
enemigo apuesta a la idea, entonces, de que la
Revolución, como ocurrió antes, porque después de la
Revolución Francesa hubo una contrarrevolución
victoriosa, y así hay procesos que se perdieron, se
cansaron, se desviaron, en el nuestro no ha ocurrido y
no ha pasado poco tiempo, han pasado más de cuatro
décadas y eso no ha ocurrido.Entonces, esa es la idea.
Hemos llegado hasta
aquí.El Comandante decía ayer:“Pero debemos ver lo
hecho hasta ahora como punto de partida”, frase
tremenda, que es no regodearnos en lo hecho, no
justificar, no hacer lo que nos falta por hacer
hablando de lo anterior o intentando justificar, sino
proyectarnos, tomar esto de punto de partida, lo cual
es un reto mayor cuando uno no está en el empezar,
cuando han pasado 46 años del momento fundacional
inicial en que se dijo la frase:“Esta vez sí los
mambises entrarán a Santiago.”
El hecho de haber
resistido todos estos años, como hemos resistido y
batallado, no da ya garantía de que pueda ser
victorioso el futuro por sí solo, porque nuestros
patriotas en las guerras de independencia guerrearon y
pelearon 30 años, levantaron la admiración del mundo y
de la opinión pública en Estados Unidos, y, al final,
desunidos, cansados, desanimados, engañados, terminaron
imponiéndoles la Enmienda Platt y nombrándoles un
gobernador en Cuba y convirtiendo a Cuba en una
neocolonia norteamericana.
Es decir, que la idea
de haber resistido todo el tiempo no garantiza la
supervivencia de una revolución, y el ejemplo doloroso
de la Unión Soviética, un pueblo que luchó de manera
ejemplar, que aportó más de 20 millones de hijos en la
Segunda Guerra Mundial, que fue capaz de derrotar al
fascismo, sin embargo, después fue derrotado y
desarmado sin disparar un tiro.La idea de haber logrado
los éxitos anteriores en la lucha no justifica la
autocomplacencia o la idea de que eso puede ser eterno.
Nosotros tenemos un
reto.Desde el año 1990, en que se puede decir que
empezaron los primeros momentos del período especial,
los jóvenes que tenían 10 años en aquel momento, eran
niños de 10 años en el año 1990 —un millón y medio por
lo menos de muchachos cubanos tenía en el año 1990 más
o menos 10 años—, se han hecho adultos en estos 15
años, conociendo un país distinto que el que la
Revolución construyó y el que el pueblo pudo
desarrollar hasta el momento en que comenzó el período
especial, que no fue el que queríamos, sino el que
pudimos hacer, venciendo todas las dificultades que ya
conocemos.Ese millón y medio de jóvenes está acompañado
de otro millón de jóvenes que en los últimos 10 años
fue llegando ya a edades de la adolescencia y se han
criado en una sociedad en la que se desarrollaron estos
vicios, estas tendencias negativas que el compañero
Fidel denunció en la universidad; no se criaron en un
país en el que cada cual ha estado recibiendo según su
trabajo, han conocido la época en la que en nuestro
país se desarrollaron tendencias al individualismo, al
sálvese quien pueda, tendencias, eso no quita el
ejemplo y no le quita brillo a la resistencia
colectiva, al haber resistido aquí como pueblo, cuando
desapareció el 35% de nuestro Producto Interno Bruto en
apenas cuatro años, cuando nuestras importaciones
decrecieron de 8 500 millones de dólares anuales a 1
500, cuando nuestra ingesta calórica cayó de 3 000 a
menos de 2 000 calorías diarias; cuando nuestro país
tuvo que enfrentar esos años que son una proeza que
está por escribir y contar, y que no podrá ser olvidada
jamás en la historia de nuestro pueblo y de este
hemisferio.
Cuando todo eso pasó,
sin embargo, se entronizaron esos vicios, esas
prácticas, muchas de estas cosas que el compañero Fidel
denunció en la universidad y nos llamó a enfrentarlas.
Por lo tanto,
nosotros tenemos un reto, esos jóvenes que tienen más
información y más expectativas de consumo que los
jóvenes que al principio de la Revolución fueron a
alfabetizar; porque al principio de la Revolución ir a
una escuela o recibir por primera vez gratuitamente
asistencia médica, era un privilegio incomparable con
la vida anterior; pero para estos jóvenes de hoy esos
son derechos conquistados sobre los que no se pregunta
de dónde vienen y cómo son posibles, y sobre los que,
además, a veces, estoy seguro de que a muchas
compañeras y compañeros, cuando han hablado de eso, les
dicen:“Oye, pero no vengas aquí ahora con el mismo
discurso de siempre, que si la salud y la educación.”
Lo que más cuesta en
el mundo, lo que más añoran en otros países; con cuánta
gente uno habla en el mundo que la familia ahorra para
ver si el hijo puede estudiar, o la familia pide ayuda
a Cuba porque se va a morir el familiar y no pueden
pagar la operación.
¿Por qué en
Venezuela, un país con esos recursos inmensos, un país
que diariamente exporta 3 millones de barriles de
petróleo, nosotros hemos operado en un año y medio a
más de 170 000 venezolanos de la vista?¿Por qué este
año vinieron a Cuba a recuperar la visión más de
150 000 venezolanos, en un país tan rico, donde sobran
los recursos, el dinero?¿Cómo es posible que tengamos
que proponernos operar de la vista a millones de ciegos
latinoamericanos?
En Cuba, generaciones
completas, porque hay que recordar que 7 de cada 10
cubanos nacieron después de que el bloqueo ya estaba
impuesto, han visto eso como algo normal.
Usted oye en otros
países la gente diciendo: “Estamos ahorrando a ver si
podemos pagarle al muchacho los estudios, porque la
universidad...”; pero aquí no, los estudios
universitarios, la vivienda...Es verdad que tenemos
problemas de vivienda, pero los que la tienen son
dueños o pagan poco por ellas; en el mundo entero es la
mitad de los ingresos, lograr pagar los alquileres, la
ilusión siempre de lograr ser dueño de la vivienda,
como era en Cuba antes de la Revolución.Pero, ¿qué
ocurre?, que esas cosas a veces se olvidan, no se
discuten, no se ponen sobre la mesa en el debate.
Nosotros tenemos un
reto aquí, que es el hecho de que cierta memoria
histórica se ha perdido, cierta comparación e
información con lo que pasa en el mundo se ha perdido.
Ahora, en las
reuniones que hicimos con muchas escuelas, centros
escolares, en muchos jóvenes se aprecia
desconocimiento; claro, no solo en los jóvenes, en
todas las generaciones; pero, bueno, los jóvenes han
tenido menos experiencia en la vida y pueden tener
menos información sobre esto, menos información para
comparar qué fue Cuba antes del período especial.
Pero periodistas
amigos de Cuba, gente de izquierda que ha venido a Cuba
nos han dicho que se asombran del nivel de ingenuidad
que encuentran en alguna gente en Cuba que se hacen
ilusiones con el capitalismo, gente que cree que uno
emigra y llega allí y ya; y que creen que a Cuba le
toca, el día que los yankis entren a sangre y fuego
aquí, el capitalismo de un país desarrollado europeo, y
ellos no se dan cuenta de que a Cuba le toca Haití,
República Dominicana, un país pobre del Tercer Mundo
que Estados Unidos convertiría en una neocolonia; para
no hablar de los que en Miami todavía hoy piden que de
todas maneras hay que dar primero tres días de licencia
para matar, porque piensan que será un paseo con las
tropas yankis, y porque no captan la idea de que aquí
va a haber que venirnos a buscar, a cada uno de
nosotros, por la punta del cañón del fusil, a ver si es
verdad que ellos van a hacer en Cuba una transición
hacia una colonia norteamericana.
Creo que debemos
prestar toda la atención a ese llamado hecho por Fidel
en la universidad, a esa frase no pronunciada
públicamente antes en la historia de la Revolución: La
Revolución puede ser reversible y no por el enemigo que
ha hecho todo lo posible por lograrlo, sino por
nuestros errores, si nosotros no somos capaces de
enfrentar, combatir victoriosamente contra errores,
peligros internos.
Nosotros no debemos
ignorar y no debemos subestimar que también entre
nuestras filas, en las filas de nuestro pueblo, hay
simulación, hay apatía, hay modorra, y ahorita cuando
el Presidente de la FEU decía:Tenemos que detenernos a
pensar cómo no hay rechazo muchas veces a lo mal hecho,
al delito; cómo ha habido cierta impunidad y cierta
amplitud, al menos en la convivencia con cosas cuyo
origen ha sido delictivo y todo eso; hay un grupo de
factores, que pasan no solo por las carencias que hemos
vivido, pasan también por la falta de convicciones;
porque, bueno, preparando el Moncada se pasó hambre, se
andaba con los zapatos rotos, y había dinero en los
bolsillos y no se usaba el dinero ni siquiera para
comprar una medicina a un hijo.
Entonces, hay
lecciones de ética.Martí preparó la Guerra necesaria y
se negaba a que le compraran unos zapatos para reponer
sus zapatos rotos.
Tenemos muchos
ejemplos, y todos los días tenemos ejemplos en nuestro
pueblo, y el ejemplo mayor es el resultado colectivo de
poder estar aquí discutiendo estas cosas y proyectando
y soñando hacia el futuro.Pero no debemos olvidar que
el socialismo desapareció en países de Europa del Este,
donde había altos niveles de vida material y fue
derrotado de un día para otro.
Hoy leí un cable que
decía que Hungría llegará este año al nivel de vida que
tenía en 1972, todo eso recibiendo ya dinero europeo,
que le han prometido, creo, como 3 000 millones por año
a partir de ahora.
Este ha sido un año
tremendo, victorioso.Estoy seguro de que muchos de
nosotros no olvidaremos nunca estos días en que hemos
disfrutado todo esto y, sobre todo, cuando soñamos y
les damos vueltas en nuestra imaginación a lo que
viene, a las cosas que podemos hacer, que no son sueños
utópicos, que son realidades, cuando dicen:“Y todo eso
está ya contratado, todos esos hierros están viniendo y
todo eso está almacenado”; es decir, la idea de que
nosotros vamos a dar un cambio enorme a muchas de las
cosas que hemos hecho, que mejorará nuestro nivel de
vida, que mejorará las condiciones de este pueblo que
ha resistido aquí ejemplarmente todos estos años de
bloqueo, de lucha.
Al principio de los
noventa, en Naciones Unidas los diplomáticos se
empezaron a despedir de los nuestros y a darles el
pésame: “Bueno, ya sabemos que ustedes van abajo
también como ocurrió en los demás” y se despedían con
admiración, con dolor, y de pronto la islita les siguió
flameando la bandera ahí y no hubo manera de derrotarla
ni de ahogarla por hambre nienfermedades.
Este ha sido un
debate aleccionador, en el que tendremos que seguir
pensando.
Hemos alcanzado la
invulnerabilidad militar, se ha dicho con toda la
autoridad de los que lo pueden decir.
Alcanzaremos la
invulnerabilidad económica. Anoche se hicieron
reflexiones aquí de qué implica alcanzar la
invulnerabilidad económica, e incluso si siguiéramos
bloqueados.
Debemos luchar
también —creo yo, modestamente— por conservar la
invulnerabilidad ideológica y política, que no es ahora
un problema, ahora la tenemos, porque ahora tenemos a
la generación que hizo la Revolución, tenemos a Fidel y
a Raúl.
Hasta el enemigo
reconoce en sus planes que no es posible con ellos, que
no hay arreglo; pero basa su ilusión en la idea de que
a los que vengan después sí los podrán confundir,
derrotar, dividir, comprar o imponer.
La invulnerabilidad
militar es meta alcanzada; la invulnerabilidad
económica es meta por alcanzar, pero claramente
posible, se ha demostrado aquí; la invulnerabilidad en
lo ideológico y lo político ahora está, pero después
hay que conservarla cuando no exista la voz que llame
cuando los demás no se dieron cuenta, los que ven antes
de que los demás hayamos podido ver, los que prevean
—que es como decía Martí la política, es prever—, los
que encarnen la idea de que es posible la victoria,
porque si no se cree no se puede alcanzar.
El año que viene, por
estos días, estaremos conmemorando el desembarco del
Granma; en estos meses en que estamos ahora,
hace 50 años, eran un grupo de hombres en México,
pasando hambre, perseguidos y preparándose tras la
conquista de un sueño.
Ahora somos pueblo en
el poder, Revolución victoriosa, pero que no puede
garantizar el socialismo en este país sobre la base de
que lo proclamó en la Constitución.Enla Constitución se
proclamó una convicción, pero en los hechos prácticos
hay que defenderla todos los días, porque en la Unión
Soviética se aprobó un referendo, donde el 85% dijo que
estaba de acuerdo en no desintegrar el país, ¡ochenta y
cinco por ciento!, y seis meses después un grupo de
hombres decidieron ahí —en una noche tormentosa dicen—
desintegrarlo, y ocurrió lo que ocurrió. Y nosotros nos
quedamos solos y estamos aquí.
Debemos saber que
preservar la Revolución victoriosa en el futuro, cuando
esté el hueco que nadie puede llenar y que tendremos
que llenar entre todos como pueblo, porque no es
repetible en la historia de los pueblos que ocurran
eventos de esa naturaleza y porque hay un papel de la
personalidad en la historia, que no es solo la suma de
los cambios cuantitativos que después van a los
cualitativos, está también el papel del liderazgo que
ve más que los demás, que cataliza, que contribuye a
crear las condiciones sobre la base de audacia y más
audacia, porque un análisis conservador decía que en
Cuba no se podía dar una Revolución, pero el asalto al
Moncada y la muerte generosa de decenas de jóvenes
puros crearon las condiciones, con el liderazgo y la
aparición de una nueva generación, y el Granma,
derrota militar a la llegada, no presagiaba
precisamente un triunfo dos años después de un pequeño
ejército de aquellos mismos jóvenes, campesinos,
trabajadores y gente de pueblo que después se sumó.
Por tanto, un tema de
fondo aquí —que ha estado planeando en esta Asamblea—
es que el enemigo a lo que apuesta su esperanza no es a
la derrota ahora, es después; es la idea de que no
puede con la generación histórica.
Es un momento de
celebración del aniversario de la Revolución, fin de
año, estos días tremendos, históricos para nuestro
pueblo y para nuestra Asamblea, no son para evocar
noticias tristes, ni temas a los que se rechaza nada
más de pensar en ellos; pero nosotros todos debemos
saber que los planes que el enemigo alienta y que
nosotros hoy no solo hemos rechazado sino que le hemos
dicho en su cara otra vez, nuestra Asamblea, que no los
puede cumplir, son planes reales, no son solo
propaganda, son planes que el enemigo quisiera ejecutar
si pudiera; lo que pasa es que no ha podido, pero
intentaría hacerlo y probablemente intentará hacerlo.
Por lo tanto, hay
tres premisas que considero básicas: la primera, esta
Revolución no puede ser derrotada, si los que la
dirijan lo hacen a partir de la autoridad de su ejemplo
como ocurre hoy, como ha ocurrido siempre.La Revolución
llegó hasta aquí, en primer lugar, por la autoridad
moral de su liderazgo.Se puede tener el poder y no
tener autoridad, es lo que le pasa a Bush en su
régimen, porque la autoridad no viene de las
atribuciones escritas, viene de la ejemplaridad de los
actos.Nosotros, la manera en que entendemos esa
autoridad es esta: “Yo no lo entiendo bien, pero si
Fidel lo dijo, yo estoy seguro de que eso es así.”
Cuánta gente en el
pueblo encontramos que dice: “Si Fidel lo dijo, él
sabe, ya entenderemos.”Ese valor, ese tesoro, esa
confianza, o esta otra: “Si Fidel lo dijo, es porque es
así, porque Fidel le habla claro al pueblo.”¿Cuántas
veces nosotros hemos visto eso y nos han dicho eso?Ese
tesoro no se puede perder: la autoridad que viene del
ejemplo.
Por eso Fidel dijo en
la rectificación, que quedó trunca lastimosamente,
porque venía con estos objetivos cuando comenzó el
período especial y muchas de aquellas cosas no pudieron
realizarse en aquel momento, “el socialismo es la
ciencia del ejemplo”.
Sin embargo, cuando
veo que en esta Asamblea hablamos de que el año que
viene haremos 100 000 nuevas viviendas, pese al bloqueo
y todos los obstáculos, veo que rescatamos muchos de
aquellos planes, ahora con más experiencia y sobre
bases más sólidas y mejores.
Legitimidad basada en
la autoridad, autoridad basada en el ejemplo.
Mientras este país
tenga un liderazgo basado en el ejemplo, en la
autoridad que emana de la conducta austera, de la
dedicación al trabajo, de que nuestro pueblo sepa que
los que dirigen no tienen privilegios sino el de servir
más y el de sacrificarse más, que sus familias no viven
distinto que el pueblo, que sus hijos se educan como
los hijos de los trabajadores, que en nuestro país no
se permite y se combate, y se combate más duro cuanto
más alto está el que comete el error o el que se relaja
o el que traiciona y se corrompe; mientras este país
tenga ese tesoro que ha tenido hasta hoy y que hizo
encolumnarse a un pueblo entero tras la epopeya de
resistir al imperio por más de cuatro décadas, será
invencible; hay ahí una premisa.
La segunda, mientras
nosotros conservemos el apoyo de la inmensa mayoría del
pueblo, como lo tenemos hoy, no sobre la base del
consumo material, sino sobre la base de las ideas y las
convicciones.Porque ya dije cómo los pueblos fueron
desarmados y no salieron a las calles y no pelearon en
los países socialistas cuando les desmantelaban el
futuro y, sin embargo, vimos al pueblo pobre de
Venezuela salir a las calles a defender el regreso de
Chávez cuando le dieron el golpe oligárquico y militar
organizado por los yankis.Aquellos que no tenían nada
se lanzaron a la calle, y la mayoría de los que se
incorporaron al Ejército Rebelde no tenían nada, eran
los campesinos y los trabajadores pobres; es decir,
tienen que ser las ideas y las convicciones, y no la
idea de que la gente nos va a apoyar más, porque tenga
más.
Claro que ha habido
un desgaste, porque tenemos la gente que dice: “Pero
han pasado todos estos años, ya yo tengo tal edad, lo
que me queda es tanto, ¿esto siempre va a ser aquí el
apagón, el transporte?” Está el que se rinde, está el
que se cansa, está el que emigra, dice: “Bueno, me voy,
imagínate.”Peor, está el que traiciona, el que se
presenta al enemigo a contarle, a mentir, a decir lo
que le piden que diga.Pero está simplemente el que
abandona el esfuerzo colectivo, abandona la epopeya,
imperan sobre él otros intereses; y está —porque no
debemos equivocarnos— el que piensa eso mismo aunque no
lo ha hecho y simula, pero no es la mayoría.Nosotros
tenemos la inmensa mayoría del pueblo, y si no la
tuviéramos no podríamos estar aquí, no habríamos podido
resistir al imperio.Tener el apoyo de la inmensa
mayoría significa que la inmensa mayoría comparta, como
ha hecho hasta hoy, las convicciones y las ideas del
proyecto.Es una batalla en el terreno de las ideas.
La Revolución no se
puede sostener sin el apoyo del pueblo, lo que no
quiere decir que no habría que empezarla otra vez; pero
sería duro que fuera derrotada la Revolución que ha
podido preservarse y que logró hacer la proeza
histórica de preservarse aquí, como todos estamos
convencidos y le hemos ratificado hoy al Jefe de la
Revolución que la defenderemos.
Por último, la
tercera premisa que creo clave es que no podemos caer
en ingenuidades.Al final, el tema decisivo es quién
recibe el ingreso, si las mayorías y el pueblo, o la
minoría oligárquica, transnacional y proyanki.Al final,
el tema es de quién es la propiedad, si del pueblo, las
mayorías, o si es de la minoría corrupta y plegada a
los intereses del único gendarme en el mundo que podría
garantizar esos privilegios en Cuba: el imperialismo
yanki.
En Cuba no puede
haber una burguesía nacional patriótica como realidades
en otros países tuvieron; en Cuba la burguesía fue
siempre, y sería otra vez, si la dejamos salir,
proyanki, protransnacional y necesitaría la guardia
rural, el ejército de Batista y los marines yankis para
reprimir e imponerse al pueblo.
Al final, ¿quién
garantiza únicamente que la mayoría sea la que disfrute
de la mayor parte del ingreso y que la mayoría sea la
dueña de la mayor parte de la propiedad?El Estado
socialista.
Y el día que en Cuba
el enemigo lograra —que no lo logrará— desmantelar el
Estado socialista derrotando a la Revolución, aquí se
pierde —como se dijo bien ayer— no solo la Revolución y
el Estado, aquí se pierde la nación, porque Cuba sería
absorbida, Cuba sería convertida en un municipio de
Miami.
Eso es lo que dice el
plan de Bush, eso es lo que enfrenta nuestro pueblo: la
disyuntiva histórica, otra vez ante su historia, de
preservar su triunfo, perfeccionar su socialismo,
cambiar lo que haya que cambiar dentro de las ideas del
socialismo y de la fidelidad a esos principios, y el
otro es el camino que hizo que otros no pudieran un día
como hoy proclamar que viven en un país
libre.Imperfecto como toda obra humana, perfectible con
el esfuerzo de todos; pero un país en el que se siente
orgullo de vivir; un país que cuando se proclama que se
es de ese país se recibe una frase de aliento y
admiración; un país que no obliga a sus hijos a andar
por el mundo con la cabeza baja, que no obliga a sus
diplomáticos a tener que explicar crímenes o ideas no
basadas en los principios, que no ha puesto jamás a un
diplomático cubano en la disyuntiva de tener que
explicar una idea con la que no comulga, que no
comparte; un país donde teoría, principio y práctica
son la misma cosa.
Eso tiene un gran
valor, porque eso no ha ocurrido sino pocas veces, y
siempre por períodos limitados, en la historia de otros
pueblos.Eso es lo que se juega nuestro pueblo.
Y si se necesitaban
—que no necesitamos los que estamos aquí— más
argumentos, más convicciones para defender con pasión
esas ideas y para estar dispuestos a batirse y morirse
por ellas, creo que estos días que arrancaron con el
discurso en la universidad, y antes, de manera más
callada, pero ahora con mucho más conocimiento en
nuestro pueblo, estos días nos han dado todavía más
razones y más convicciones para sentirnos orgullosos de
acompañar, modestamente, desde nuestros lugares, al
compañero Fidel, al compañero Raúl, a la generación
histórica de la Revolución, a nuestros jefes,
admirados, queridos, sobre la base de su historia
personal y de su contribución a la Revolución en todos
estos años, y estamos seguros de que nuestro pueblo
tendrá la madurez, las ideas, la moral, la unidad y la
fuerza para preservar la obra de la Revolución y
legarles a nuestros hijos un país mejor todavía que el
que ellos han defendido y preservado para nosotros
(Exclamaciones de: “¡Viva Fidel!” y “¡Viva Cuba
libre!”)
(Ovación.)
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