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En horas
de la tarde del domingo 21 de agosto del 2005 fueron
rescatados, a unos 48 kilómetros aproximadamente al
norte de las costas de la provincia de Matanzas, por un
buque mercante de bandera de Antigua y Barbuda que se
dirigía hacia el puerto de La Habana, dos mujeres y un
hombre que se encontraban sobre el casco de una lancha
rápida, volteada y semihundida. Estas tres personas
fueron conducidas a nuestro país donde se les prestó
toda la atención médica necesaria.
Según
declaraciones de los rescatados, un grupo de
aproximadamente 32 personas (24 hombres y 8 mujeres)
fue recogido por una lancha rápida proveniente de
Estados Unidos el pasado 16 de agosto en horas de la
noche, por un punto de la costa norte al oeste de la
provincia de La Habana, en una operación de contrabando
de personas que serían conducidas ilegalmente al
territorio de Estados Unidos.
Después
de navegar unas 20 millas náuticas, la lancha, diseñada
para transportar no más de 10 personas, y en la cual
cargaron más de tres veces esa cifra, se detuvo por
sobrecarga de los motores y rotura del timón de mando.
En horas de la madrugada del 17 de agosto, la
embarcación, por exceso de carga, lógicamente comenzó a
hacer agua, y los 2 lancheros que la conducían
conminaron a los pasajeros a lanzarse al mar
originándose una confusión generalizada y la
aglomeración de las personas en una de las bandas de la
lancha, lo que provocó que diera una vuelta de campana
y todos los pasajeros fueran lanzados al mar.
Inmediatamente después que llegaron las primeras
noticias de los hechos, unidades de las Tropas
Guardafronteras de Cuba comenzaron una operación de
búsqueda y rescate en el área, con el empleo de medios
aéreos y navales, a la vez que informaron al Servicio
de Guardacostas de Estados Unidos, el cual también
realizó rastreos en el área.
No se
han encontrado otros sobrevivientes entre los pasajeros
y los traficantes.
El
Gobierno de Cuba, a la vez que lamenta profundamente
estas pérdidas de vidas humanas, condena enérgicamente
las actividades de tráfico ilegal de personas que
llevan a cabo inescrupulosos criminales radicados en el
sur de Estados Unidos, estimulados por la Ley asesina
de Ajuste Cubano y la llamada Política de Pies
Secos-Pies Mojados, en virtud de la cual los emigrantes
ilegales cubanos que alcancen el territorio de ese país
son autorizados a quedarse y reciben después la
residencia permanente.
Las
autoridades cubanas han alertado de forma reiterada al
Gobierno de Estados Unidos de América sobre el
incremento del tráfico criminal de personas entre Cuba
y Estados Unidos, fuertemente estimulado por su
inescrupulosa y sucia política, y en particular sobre
las causas principales que continúan propiciando la
emigración ilegal, en cuyo intento ha perecido un
incontable número de personas, entre ellos mujeres y
niños, conducidos despiadadamente a la muerte.
Responsabilizamos al Gobierno de Estados Unidos con la
muerte de 31 personas, que casi con seguridad han
perecido todas, y llamamos una vez más a las
autoridades estadounidenses a que pongan fin al
contrabando de personas organizado y financiado desde
ese país y a que eliminen la Ley asesina de Ajuste
Cubano, que constituye no solo el principal estímulo a
la emigración ilegal sino también una grosera violación
a los Acuerdos Migratorios suscritos por Cuba y Estados
Unidos en septiembre de 1994.
La Habana,
25 de agosto del 2005
(Granma) 26 de agosto de 2005
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