|
Paso de avance en la batalla legal por la
liberación de los Héroes
Por
Juan Diego Nusa Peñalver
La
Habana, 9 ago (AIN) Los tres magistrados de la
Corte del XI circuito de Apelaciones de Atlanta,
EE.UU., que tiene a su cargo el caso de los cinco
luchadores cubanos contra el terrorismo,
determinó hoy revocar las cinco sentencias y
ordenar un nuevo juicio fuera de Miami.
La
decisión del panel de la Corte de Atlanta fue
unánime, con lo cual reconoció el derecho de
Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino,
Fernando González y Antonio Guerrero a ser
juzgados imparcialmente y en una atmósfera no
hostil y tener un proceso judicial justo.
Este fallo acoge los argumentos ofrecidos por los
defensores de los luchadores antiterroristas
cubanos y es, sin dudas, un importante paso en la
batalla legal por su liberación, aunque aún puede
ser apelado por la Fiscalía.
Numerosas agencias de prensa y medios digitales
extranjeros se hacen eco de la determinación del
panel de jueces de Atlanta, que ha sido acogida
con gran alegría por los 246 comités pro
liberación de Los Cinco creados en 82 países de
los cinco continentes, que demandan la
excarcelación de estos dignos hombres.
En
septiembre de 1998 resultaron detenidos por el
Buró Federal de Investigaciones Gerardo, René,
Antonio, Fernando y Ramón y sentenciados a
injustas y desmesuradas penas de cárcel en
diciembre de 2001, en un amañado juicio.
El
único propósito de Los Cinco era defender a Cuba
del terrorismo organizado y financiado por la
mafia anticubana de Miami, cuyas acciones siempre
han contado con la anuencia de sucesivas
Administraciones norteamericanas, incluida la del
Presidente George W. Bush.
Durante el dilatado proceso, la fiscalía no
presentó ni una evidencia sobre la pretendida
conspiración, ni acerca del manejo de información
secreta, ni del esgrimido peligro en que estuvo
la seguridad nacional norteamericana.
La
defensa de estos valerosos luchadores
antiterroristas demandó un nuevo juicio fuera de
Miami y la nulidad de lo actuado, entre otras
razones por la falta de un jurado imparcial
-precisamente por la denegación del cambio de
sede- y del debido proceso legal.
Es
significativo el hecho de que en ese arbitrario
juicio los abogados defensores sólo tuvieron
acceso al 20 por ciento de las supuestas
evidencias condenatorias.
/2005 |