|
Expertos que integran la defensa de Los Cinco
cubanos prisioneros en Estados Unidos
explicaron aspectos del proceso de apelación.
Los abogados se refirieron a la audiencia
efectuada el 20 de agosto/07 por un panel de
tres magistrados, pertenecientes al XI circuito
de Apelaciones de Atlanta, EE.UU., quienes
escucharon alegatos de la defensa frente a las
falsas imputaciones de la fiscalía.
En esa oportunidad, defensores de Gerardo
Hernández, Fernando González, Ramón Labañino,
Antonio Guerrero y René González, volvieron a
demostrar la intencionalidad política del
gobierno de George W. Bush de condenar a los
patriotas, aun careciendo de pruebas, lo que fue
presenciado por 73 destacadas personalidades del
mundo jurídico.
Los Cinco luchadores antiterroristas, como se
les conoce internacionalmente, fueron apresados
en 1998 y sometidos a un politizado juicio en
Miami, que concluyó en 2001 con excesivas y
arbitrarias condenas por infiltrar a grupos
extremistas anticubanos que operan con la
anuencia de Washington en La Florida.
Richard Weinglass, abogado de Antonio
Guerrero, estimó que la audiencia se
desarrolló muy bien y los argumentos a favor de
los Cinco ser caracterizaron por ser fuertes y
sólidos, en comparación con los de la Fiscalía
que fueron débiles.
Añadió que se concentraron en tres temas: la
acusación sobre conspiración para cometer
asesinato contra Gerardo, la de cometer
espionaje contra Gerardo, Antonio y Ramón, y
también la conducta inapropiada del fiscal, que
fue muy evidente.
La letrada Niurys Piñeiro, como parte del
equipo de defensa de Los Cinco, explicó que la
audiencia es un ejercicio de procedimiento donde
los tres jueces actuantes preguntan a las partes
sobre temas que estiman fundamentales.
Explicó que entre los asuntos por ventilar
aparece la mala conducta de la fiscalía antes,
durante y después del juicio, es decir, en pleno
proceso apelativo, caracterizado por una
intención de tergiversar la realidad para
influir en el jurado sin aportar documentos
probatorios de sus alegatos.
También se refirió a las violaciones
cometidas en la selección del jurado que actuó
en el juicio primario y otras infracciones de la
ley, pero enfatizó que se trata sobre todo de un
caso político, por lo que las violaciones de
derecho deben darse a conocer públicamente,
habida cuenta que no existen garantías en la
real impartición de justicia.
La experta aclaró que, de acuerdo con el
sistema norteamericano, los jueces no tienen que
ajustarse a un plazo determinado para expresar
su decisión sobre el caso apelado.
Paolo Lins, presidente de la Unión
Internacional de Abogados de Toronto, Canadá,
quien asistió como observador a la vista oral,
dijo que sintió que la labor de la defensa
impactó favorablemente en dos de los tres jueces
actuantes, quienes, dijo, se centraron en la
aplicación de aspectos jurídicos y las faltas
contra los detenidos.
Asimismo, el letrado Fabio Marcelli,
secretario general de la Unión de Abogados de
Roma, Italia, calificó de correcta la gestión de
la defensa.
El doctor Norman Paech, miembro del parlamento
alemán, el jurista Paul Bekaert, miembro de la
Liga de derechos humanos de Bélgica, el juez
chileno Juan Guzmán, Dagoberto Rodríguez, jefe
de la sección de intereses de Cuba en
Washington, coincidieron igualmente en las
razones jurídicas que asisten a la defensa y las
arbitrariedades fiscales.
En el mismo sentido se expresaron Alicia
Jrapko, del Comité Internacional por la Libertad
de Los Cinco, y el reverendo Jeffrey Bottoms,
coordinador del Movimiento de solidaridad en
Gran Bretaña.
El periodista Reinaldo Taladrid abundó en
relación con diversos casos de presunto
espionaje, o de espionaje verdadero, cuyos
autores, luego de capturados y procesados en
Estados Unidos, fueron condenados a penas muy
inferiores que las dictadas contra los cubanos,
a quienes falsamente se les imputó ese delito.
Embacuba Egipto 15-09-2007 |