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GINEBRA, 27 de marzo de 2007. Cuba pidió que el
Consejo de Derechos Humanos investigue las
arbitrariedades cometidas contra cinco jóvenes
cubanos presos en cárceles norteamericanas por
buscar información para neutralizar actividades
terroristas contra la isla.
El delegado cubano, Rodolfo Reyes, al hablar en
la sesión plenaria de hoy, hizo la solicitud al
relator especial sobre la promoción y protección
de los derechos humanos y libertades
fundamentales en la denominada lucha contra el
terrorismo, Martin Scheinin.
Reyes consideró acertado el cuestionamiento de
Scheinin al uso de perfiles basados en el origen
étnico, nacional y religioso como criterio de
discriminación y represión contra el terrorismo.
Al coincidir en lo inadecuado e ineficaz del
método, agregó que bastaría analizar las
características de los grupos terroristas que
operan contra Cuba en Estados Unidos.
La mayoría de ellos son de piel blanca y su
religión- si es que pueda aceptarse que personas
así puedan profesar alguna- nada tiene que ver
con el Islam, apuntó.
Al referirse a los cinco cubanos encarcelados en
territorio norteamericano por tratar de evitar
nuevos ataques terroristas contra la nación
antillana, recordó que su perfil étnico no es
írabe ni asiático, sino claramente occidental,
destaca PL.
Si realiza su visita a Estados Unidos, Cuba
solicita que atienda las actividades de
organizaciones terroristas anticubanas que
operan en Miami y las violaciones de derechos
contra los cinco jóvenes apresandos en
territorio norteamericano.
Esa detención fue calificada de arbitraria por
el Grupo de Trabajo del Consejo sobre esta
cuestión, recalcó.
En una visita de esa naturaleza, anadió Reyes,
valdría la pena recordar que una parte
importante de las violaciones de derechos
humanos de Estados Unidos a la sombra de la
llamada lucha contra el terrorismo, tienen lugar
más allá de sus fronteras.
El delegado cubano subrayó que eso ocurre en la
base naval mantenida por Washington en el
territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo y
en centros de detenciones secretos establecidos
incluso en Europa y hasta a bordo de vuelos
clandestinos de la CIA.
Seguidamente, pidió al relator sobre el tema de
la tortura, Manfred Nowak, su opinión sobre la
llamada Ley de Comisiones Militares aprobada en
octubre del 2006 por Estados Unidos.
Más allá del cuestionamiento que merece, al
extender al presidente norteamericano autoridad
de calificar arbitrariamente a cualquier persona
de "combatiente enemigo ilegal", sería de
interés conocer su criterio sobre los métodos de
interrogatorio que consagra, explicó.
Finalmente, pidió a Nowak información adicional
sobre la negativa que recibió de las autoridades
estadounidenses para visitar los centros de
detención arbitraria y tortura establecidos en
la propia base naval de Guantánamo. |