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El
20 de agosto de 2007 tuvo lugar en la Corte del 11no
Circuito de Apelaciones de Atlanta la Audiencia oral
convocada por el panel de tres jueces que tiene a su
cargo la apelación del caso de Gerardo Hernández,
René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y
Fernando González, cinco cubanos que desde 1998
guardan injusta prisión en cárceles estadounidenses.
En esta
audiencia, al igual que en las dos anteriores
celebradas en Marzo de 2004 y Febrero de 2006, ambas
partes –Gobierno y Defensa- expusieron sus
argumentos y respondieron a las preguntas de los
jueces.
Esta audiencia
constituyó un paso más en el largo proceso de
apelación de estos cinco hombres desde que fueron
sentenciados en el año 2001. En esta ocasión una vez
más el Gobierno de Estados Unidos fue incapaz de
refutar los argumentos de la Defensa y sustentar sus
acusaciones.
La Defensa por
su parte demostró fehacientemente la conducta
impropia del Gobierno durante todo el proceso legal
contra los cinco como una violación flagrante que
incide en todo el caso y que tiene que ver
básicamente con la forma en que la Fiscalía inventó
crímenes que no fueron probados en el juicio,
promovió un ambiente hostil y manipuló la evidencia
y al jurado.
La falta de
pruebas para sustentar las dos principales
acusaciones – conspiración para cometer espionaje y
conspiración para cometer asesinato en primer grado-
y la imposición de condenas de cadenas perpetuas,
completamente irracionales e injustificables, ha
sido otro argumento clave de la Defensa para
explicar la arbitrariedad del proceso. El propio
Gobierno reconoció durante el juicio que no podía
presentar un solo documento secreto para probar el
espionaje y que se enfrentaba a “un obstáculo
insuperable” para probar el cargo de asesinato.
A todo lo
largo del amañado proceso el Gobierno admitió que su
verdadero propósito era proteger a los grupos
terroristas anticubanos que operan con total
impunidad desde Miami y castigar a quienes luchan
contra ellos.
El próximo 12
de septiembre estos cinco hombres iniciarán su
décimo año en prisión acusados de crímenes que no
cometieron, sólo por el hecho de intentar preservar
a Cuba de acciones terroristas. Cuba, al igual que
Estados Unidos y que cualquier otro país del mundo,
está en su legítimo derecho de defenderse de ese
flagelo que tantas víctimas ya ha ocasionado.
Confiamos en
la profesionalidad del panel de jueces y en que
tarde o temprano prevalecerá la justicia para
Gerardo, René, Antonio, Ramón y Fernando.
(Minrex) 28-08-2007
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