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El Ministerio de Relaciones Exteriores ha
conocido que el pasado 27 de noviembre se
ejecutó en los Estados Unidos, por cuarta
ocasión, el robo de fondos cubanos que fueron
ilegalmente congelados en bancos norteamericanos
con posterioridad al triunfo de la Revolución,
al amparo de las llamadas "Regulaciones para el
Control de los Activos Cubanos" aprobadas el 8
de julio de 1963, mediante las cuales se
estableció, entre otras medidas, el
congelamiento de los activos cubanos en Estados
Unidos, como parte de la ilegal y cruel política
de bloqueo contra Cuba.
Este robo impúdico se produce para satisfacer
los fallos judiciales derivados de las espurias
demandas presentadas contra nuestro país ante
tribunales de los Estados Unidos por las
ciudadanas norteamericanas Janet Ray Weininger y
Dorothy Anderson McCarthy. Estas demandantes
recibieron un total de 72 126 884 dólares,
provenientes de los fondos cubanos congelados en
cuentas bancarias del Banco Nacional de Cuba y
de la Empresa Cubana de Telecomunicaciones (EMTELCUBA).
En ambos casos, los tribunales federales
norteamericanos validaron los fallos emitidos
por una Corte estadual de Florida.
Una de las demandas contra Cuba fue interpuesta
ante la Corte estadual del Onceno Circuito
Judicial de Florida para el Condado de Miami-Dade,
por Janet Ray Weininger, hija del piloto
norteamericano Thomas Willard Ray, de quien se
alegó falsamente que fue ejecutado de manera
sumaria el 19 de abril de 1961 durante la
invasión mercenaria de Playa Girón.
En realidad, se trata de un piloto agresor
norteamericano, oficial de la CIA, quien fue
abatido durante la invasión y cuyo cadáver
permaneció conservado en el Instituto de
Medicina Legal de Cuba durante 18 años debido a
que el gobierno de los Estados Unidos ocultaba
su identidad y se negaba a aceptar su ciudadanía
norteamericana, para no reconocer su
responsabilidad directa en la fracasada
invasión. Finalmente, ante las gestiones de la
familia Ray y tras el reconocimiento por el
gobierno de los Estados Unidos de la identidad y
ciudadanía norteamericana del piloto, fue
posible la entrega del cadáver a sus familiares
en 1979.
En la otra demanda, presentada por Dorothy
Anderson McCarthy, la referida Corte estadual
aceptó los cargos de supuesta tortura y
asesinato extrajudicial del ciudadano
norteamericano Howard F. Anderson sin prueba
alguna y cuando en realidad se trata de un
ciudadano norteamericano que fue juzgado el 18
de abril de 1961 por el Tribunal Revolucionario
de Pinar del Río en la Causa No. 97 de ese año,
por sus actividades subversivas al servicio del
gobierno de los Estados Unidos y contra el
pueblo cubano y sancionado a la pena de muerte.
Anderson había sido detenido por los Órganos de
la Seguridad del Estado el 26 de marzo de 1961,
pocas semanas antes de la invasión de Girón,
como integrante de una agrupación de ex
militares al servicio de la tiranía, miembros de
los grupos terroristas "Asociación Cívica
Anticomunista" (ACA) y "Frente Revolucionario
Democrático" (FRD), que preparaban alzamientos
armados dando cumplimiento a instrucciones de la
CIA. Al grupo de Anderson le fueron ocupadas 8
toneladas de armas, que habían enterrado en la
costa sur de Pinar del Río, y que ha-bían sido
trasladadas a Cuba el 22 de febrero de 1961 por
un barco con matrícula norteamericana, en una
operación dirigida por la CIA. Las
investigaciones confirmaron que Anderson, quien
actuaba en Cuba con el seudónimo de "Lee", era
el enlace de la CIA con las referidas
organizaciones contrarrevolucionarias en Cuba.
Durante el desarrollo de las demandas judiciales
contra Cuba que ahora dan lugar a una nueva
acción de robo de nuestros fondos congelados, el
gobierno de los Estados Unidos actuó con total
complicidad con los demandantes, al argumentar
que la ley norteamericana permitía el uso de
dichos fondos para satisfacer los fallos
favorables a los demandantes, así como que el
Departamento del Tesoro no pondría el más mínimo
impedimento e inclusive los eximía de la
necesidad de obtener una licencia para poder
apropiarse del dinero.
Estas acciones contra Cuba se sustentan en la
manipulación arbitraria y politizada de la
designación de nuestro país como un supuesto
Estado "patrocinador del terrorismo
internacional" por parte del gobierno de los
Estados Unidos, así como en una interpretación
tergiversada de las propias leyes
norteamericanas.
Resulta totalmente inaceptable que se acuse al
Estado cubano de la comisión de supuestos actos
de terrorismo contra ciudadanos norteamericanos.
Por el contrario, han sido precisamente actos de
terrorismo y ataques armados contra Cuba,
perpetrados desde ese país, los que han
ocasionado miles de muertes, graves lesiones
físicas y psíquicas a nacionales cubanos, así
como cuantiosos daños y perjuicios económicos a
nuestro país.
Estas y otras demandas similares, presentadas en
tribunales norteamericanos, carecen de validez y
legitimidad para Cuba, pues se basan en
argumentos totalmente falsos y manipulados,
constituyendo aberraciones legales que sólo
pueden tener cabida y sustento en la política
irracional y hostil del gobierno de los Estados
Unidos contra Cuba.
El Estado cubano ha denunciado reiteradamente la
actuación ilegal de las sucesivas
administraciones de los Estados Unidos contra
los fondos cubanos congelados ilegítimamente en
dicho país. En el pasado estos fondos han sido
robados por decisión o con la anuencia de varios
presidentes y del propio Congreso
norteamericano, en fechas 2 de octubre de 1996,
12 de febrero del 2001 y 29 de abril del 2005,
para "compensar" a representantes de la mafia
terrorista de Miami, en particular a los
familiares de los pilotos de la organización
contrarrevolucionaria "Hermanos al Rescate",
quienes fueron derribados el 24 de febrero de
1996 por violar reiteradamente nuestro espacio
aéreo.
Con el reciente ataque a los activos financieros
cubanos congelados en bancos de los Estados
Unidos, suman ya 170 233 536 dólares los fondos
que han sido robados a nuestro país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia
que, al tomar una vez más la decisión unilateral
de robar los activos financieros cubanos, el
gobierno de los Estados Unidos incumple
flagrantemente sus obligaciones de proteger y
custodiar la integridad absoluta de esos fondos
pertenecientes a instituciones cubanas.
El gobierno cubano no reconoce la jurisdicción
de los tribunales norteamericanos para juzgar a
la República de Cuba. Ni el gobierno de los
Estados Unidos ni los órganos judiciales de este
país están legitimados para entregar parte de
los fondos cubanos congelados a grupos
terroristas o a familiares de ciudadanos
estadounidenses que se han involucrado en
agresiones contra nuestro país, alentando así de
manera directa este tipo de acciones.
El gobierno de Cuba condena estos nuevos ataques
contra los fondos cubanos congelados en los
Estados Unidos, por constituir un acto
violatorio del Derecho Internacional y una
manifestación más de la criminal política de
bloqueo y hostilidad del gobierno nor-teamericano
contra nuestro país.
Cuba jamás renunciará a su derecho a exigir la
plena responsabilidad del gobierno de los
Estados Unidos por el robo de hasta el último
centavo de los fondos que legítimamente nos
pertenecen.
La Habana, 10 de enero del 2007 |