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Por: Juana Carrasco Martín y Marina Menéndez Quintero
Personeros de la contrarrevolución en Cuba reciben dinero
del terrorista Santiago Álvarez Fernández-Magriñá
para acciones subversivas que atentan contra el
orden, la seguridad y la estabilidad del país,
en una conspiración que involucra a
"fundaciones" de nueva data con base en Miami y
tiene por intermediarios a funcionarios de la
Oficina de Intereses de Estados Unidos en La
Habana incluyendo a su titular, Michael Pamrly.
Las principales evidencias de tales manejos fueron
develados en la Mesa Redonda Informativa de este
lunes, que presentó los correos electrónicos,
videos, fotos, peritajes dactiloscópicos y otras
pruebas cotejadas en la investigación que
realizaron las autoridades de la Seguridad del
Estado de Cuba y que muestran a la cabecilla
contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque
Cabello como receptora del cuantioso dinero
enviado por la Fundación Rescate Jurídico Inc.,
liderada nada menos que por Santiago Álvarez
Fernández-Magriñá.
Una "conspiración sórdida", como la calificara el conductor
de la Mesa, Randy Alonso y de cuya gravedad se
toma nota apenas se percibe al personaje
suministrador del dinero: Magriñá, compinche de
Posada Carriles y dueño de un alijo de armas que
lo tenía en prisión incluso en el momento en que
su confidente y amante, Carmen Machado,
estableció contacto con Martha Beatriz. El mismo
hombre que en conversación telefónica con un
mercenario a sus órdenes e "infiltrado" en la
Isla, sin saber que estaba siendo grabado, le
"recomendó" el uso de dos laticas de C-4 para
volar el cabaret Tropicana.
En video presentado en el programa, el coronel Adalberto
Rabeiro García, jefe de la Dirección de
Investigaciones Criminales y Operacionales del
MININT, explicó la decisión de adoptar un plan
de medidas para establecer la veracidad de las
primeras informaciones sobre el abastecimiento
financiero que estaba llegando a los cabecillas
de la contrarrevolución procedente del
terrorista Magriñá, con el derecho que otorga a
nuestras autoridades su deber de proteger a la
sociedad cubana y amparadas en nuestras leyes y
las convenciones internacionales contra el
terrorismo.
El resultado de las investigaciones permitió comprobar el
flujo de dinero y establecer las vías, el modus
operandi, las partidas, los términos
enmascarados y la clandestinidad con que se ha
efectuado la operación debido al
comprometimiento que significan tales
procedimientos y su gravedad.
Igualmente, se estableció la participación de funcionarios
de la Sección de Intereses de EE.UU. en La
Habana como emisarios e intermediarios,
recogiendo ese dinero que Álvarez entregaba a
los contactos familiares de Martha Beatriz Roque
en Miami.
Videos mostrados en el espacio televisivo permitieron
demostrar también la presencia de Martha Beatriz
en el cibercafé del hotel Comodoro, desde donde
se comunicaba con esas personas en Miami.
Peritaje dactiloscópico, cámaras, testimonios de personas
que la conocen e identificaron, la reproducción
y en tiempo real del momento en que Roque
establecía la comunicación con Miami por vía
electrónica así como la constancia gráfica de
ese momento, entre otras diligencias,
constituyen algunas de las pruebas irrebatibles,
entre las muchas obtenidas en una investigación
que, advirtió Rabeiro García, continúa.
Como resultado de esta parte del proceso investigativo, el
peritaje criminalístico forense informático
permitió demostrar de modo categórico por un
lado, la autenticidad de las comunicaciones
electrónicas de Martha Beatriz, mediante las
claves y tarjetas utilizadas, concluyó Rabeiro.
Igualmente se pudo apreciar y analizar el
contenido de los mensajes, donde constan
aspectos relacionados con el dinero tales como
el monto de cada partida y los contactos de
Martha Beatriz con el exterior. Entre esos
remitentes aparece la dirección electrónica de
Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.
Amparan la investigación, la ley de procedimiento penal de
Cuba y el Decreto ley 199 sobre Seguridad
Informática, así como la Convención de ONU
contra el terrorismo, reforzada después de los
atentados del 11 de septiembre de 2001 y
concretamente, su artículo Dos, donde se
establece que comete delito quien por el medio
que fuere provea de fondos para cometer actos
que provoquen muerte o lesiones a civiles que no
participen en hostilidades de un conflicto
armado, y cuando el propósito sea intimidar u
obligar a un gobierno a realizar un acto o
abstenerse de hacerlo.
Según esa legislación, cada Estado adoptará las medidas
necesarias, incluida la adopción de leyes
internas, para asegurar que actos comprendidos
en este Convenio no puedan justificarse, explicó
Reynaldo Taladrid, periodista de la Televisión
Cubana.
Pero sobre todo, pesa el amplio y terrible expediente de
Magriñá, acusado en un proceso penal que le ha
sido abierto en nuestro país como organizador de
la infiltración ocurrida por un punto de Villa
Clara, en abril de 2001. Los mercenarios traían
armas modernas, silenciadores, llegaron atacando
a nuestras fuerzas guardafronteras y entre sus
planes estaba el propósito de efectuar
atentados, sabotajes y actos subversivos en
nuestro país, recordó Rabeiro García.
Teniendo en cuenta sus acciones, Álvarez fue circulado con
alerta roja por los organismos de INTERPOL y
existe orden de detención y arresto en su contra
por la Fiscalía de la República de Cuba, por
atentar contra la seguridad de nuestro Estado.
"Todos estos elementos están a disposición de nuestro
pueblo, para que conozca la verdad", enfatizó el
coronel.
"El
superior": Santiago Álvarez Fernñandez- Magriñá,
el terrorista que paga
La gravedad del asunto queda a la vista apenas cuando se
conoce que el dinero proviene de un personaje
conocido por esas actividades terroristas contra
la Isla y además, compinche de Luis Posada
Carriles y financiero del Santrina que introdujo
ilegalmente a este en EE.UU. Incluso, Magriñá
estaba preso en el momento de que personeros de
su fundación establecieran contacto con Martha
Beatriz Roque.
No se concibe que las autoridades del FBI no ejercieran un
control sobre el terrorista y sus cuentas
bancarias, a pesar de que estaba detenido desde
noviembre de 2005 por el arsenal de armas que le
fuera ocupado, destacó Rabeiro.
Manuel Hevia, director del Centro de Investigaciones
Históricas de la Seguridad del Estado, completó
la trayectoria de quien constituye otro más en
la larga lista de terroristas enrolados por la
CIA en su ejército contra Cuba.
Como otros de su generación, partió a Estados Unidos en
1959 y reclutado por la Agencia Central de
Inteligencia, recibió entrenamiento en sus
campamentos en diversos países de la región. Su
padre, Santiago Álvarez, fue esbirro de la
tiranía de Fulgencio Batista. Su abuelo José
dirigió la operación que terminó con el
asesinato de Julio Antonio Mella en México, en
enero de 1929, por orden del tirano Machado.
Álvarez Fernández-Magriñá asegura haber participado en
operaciones clandestinas contra el pueblo cubano
al sur de Cienfuegos y Trinidad, en acciones en
Casilda y en el triste ataque pirata a Boca de
Samá, en Banes, que dejó dos combatientes
muertos y varios heridos, entre ellos, dos
niñas, una de las cuales perdió un pie.
Miembro de los tenebrosos Comandos L, hizo más intensa su
actividad terrorista contra Cuba a fines de los
90. Aunque no estuvo con Posada Carriles en el
frustrado atentado contra Fidel y cientos de
estudiantes y trabajadores en el Paraninfo de la
Universidad de Panamá en el año 2000, sí fue uno
de sus organizadores.
Con Posada Carriles preso por aquel intento de atentado,
Magriñá dirigió infiltraciones armadas en Cuba
en el año 2001. Una de ellas apresada en la
costa norte de Villa Clara, tenía el objetivo de
realizar sabotajes contra diversas
instituciones.
Luego del bochornoso indulto concedido por la ex presidenta
panameña Mireya Moscoso, que dejó libre a Posada
Carriles y sus cómplices; Guillermo Novo Sampol,
Pedro Remón y Gaspar Jiménez Escobedo, fue quien
envió los aviones ejecutivos al aeropuerto de
Tucumán, en la capital panameña, en agosto de
2004 para recogerlos. Y en el 2005 usó la
embarcación Santrina para introducir ilegalmente
en Miami a Luis Posada Carriles, de quien se ha
convertido en defensor y benefactor.
Elemento clave de los vínculos entre el terrorismo contra
Cuba y las administraciones estadounidenses,
Santiago Álvarez Fernández-Magriñá fue detenido
en noviembre de 2005 por las autoridades
estadounidenses, al ocupársele un importante
alijo de armas. Se negó a hablar sin embargo y
se declaró inocente. Fue condenado a diez años
de prisión por obstrucción a la justicia, pero
la sentencia ha quedado en apenas diez meses.
En el caso que nos ocupa, Magriñá, como titular de la
denominada Fundación Rescate Jurídico, es
denominado en el lenguaje codificado de Martha
Beatriz Roque y sus parientes de Miami como "el
superior".
La fundación
Una búsqueda en Internet apelando a Google remite al
Registro de Corporaciones del estado de Florida
y allí aparece la denominada Fundación Rescate
Jurídico Inc., afirmó Lázaro Barredo, director
del periódico Granma, quien llamó la atención
sobre el hecho de que la entidad está reconocida
desde el 24 de junio de 2005, un mes y algunos
días después de la detención de Posada Carriles
y casi dos meses después de que Fidel denunciara
que Santiago Álvarez, mediante otra fundación
—la Carriles— había introducido a Posada de
forma clandestina en Estados Unidos en el
Santrina, y que las autoridades de Washington lo
sabían, pero no lo reconocían.
Aunque, según se afirma en el registro, la Fundación
Rescate Jurídico Inc. recibe una parte
sustancial de su sustento de una entidad
gubernamental o de la población en general,
Barredo estimó que fue creada para tratar de
mantener concentrados los fondos obtenidos para
todo el costeo del proceso para la impunidad de
Posada Carriles, que en ese momento estaba
detenido.
Esta nueva Fundación daría cobertura para manejar tantos
fondos.
Barredo recordó que desde los 70, la CIA creó entidades
tales como empresas, líneas marítimas y aéreas,
y cadenas de hoteles, para enmascarar el dinero
dedicado por Washington a la subversión en Cuba.
Así nació con la administración de Ronald Reagan el
proyecto Democracia en los años 80, y luego la
Nacional Endowment of Democracy (NED), en lo que
el investigador Manuel Hevia ha calificado como
una nueva etapa de la Operación Mangosta.
Dinero para actividades subversivas que alimente la
contrarrevolución, apuntó Lázaro, de modo de
justificar una reacción agresiva, en cadena, del
gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
Mediante distintas fundaciones, la CIA ha desviado fondos
para similares actividades de operaciones
encubiertas desde los años 80.
Los sábados en el Comodoro
Cumpliendo con el Artículo Dos de la Ley de Proceso Penal y
el Decreto Ley 199 de Seguridad Informática, las
autoridades cubanas solicitaron el código de
acceso de la usuaria, Martha Beatriz Roque, que
permitió obtener los mensajes donde constan sus
vínculos con la Fundación Rescate Jurídico desde
agosto del año 2006, explicó Taladrid.
Entonces, un mensaje firmado por Mayda Cardín, de la
denominada Junta Patriótica Cubana en Miami, le
da cuenta a Roque de la disposición de un grupo
de abogados de EE.UU. de enviarle una "ayuda"
ascendente a 1 500 dólares mensuales y cosas
materiales.
Así empezó el intercambio de correos electrónicos y la
nominación por Roque de su sobrino político,
Juan Carlos Fuentes —esposo de su sobrina, María
de los Ángeles Falcón— para que le hicieran
llegar el dinero por su intermedio.
Posterior reunión de Falcón con Mayda y otra persona
identificada como Carmen Machado, coordinadora
financiera del Aventura Hospital y Medical
Center de Miami, representante de la Fundación
Rescate Jurídico y confidente y amante de
Santiago Álvarez-Fernández Magriñá, concretaron
el vínculo. Al tiempo que recibe el dinero,
Falcón comunica a Martha Beatriz el pedido de
Machado de que su tía política se pronuncie
sobre la propuesta de calorizar el otorgamiento
del Nobel de la Paz a las denominadas Damas de
Blanco, que recientemente participaron en una
video conferencia con W. Bush desde la Oficina
de Intereses de EE.UU. en La Habana.
Empiezan a utilizar un lenguaje de códigos que indica su
conciencia de que ejecutan una transacción
peligrosa por ilegal y sus fines arteros, donde
el dinero es identificado como "el mango".
Ya en comunicación directa con Carmen Machado, Roque
agradece "la gentileza" y sugiere el pedido de
más cuando dice que "muchas cosas no se hacen
por falta de recursos".
Carmen le pide enviar copias de los mensajes a Martha Cue,
secretaria personal de Magriñá y titular de la
Fundación Caribe, y a él mismo, a la dirección
salvarezcorp@aol.com, a pesar de que estaba
preso.
Como parte del lenguaje de códigos, cada billete de cien
dólares es identificado como "una carta".
En el desglose del dinero se envían 1 500 dólares para
Roque (15 cartas), 300 dólares para Elsa, de las
Damas de Blanco (tres cartas), y 300 para otra
persona.
Otras
pruebas: Martha Beatriz Roque, la mercenaria,
votó por su presidente Bush.
Son cientos, quizá miles, de correos que demuestran la
escandalosa conexión. Barredo subrayó tres
elementos en ellos: la participación de la
Oficina de Intereses de Estados Unidos en La
Habana, el vínculo consciente de Martha Beatriz
Roque Cabello con los terroristas y el dinero,
que es una constante.
De los primeros contactos para el dinero, puede conocerse
por el e-mail enviado a Carmen Machado el 25 de
septiembre donde afirma que "regularmente uso
personas que van a Miami y vienen sin ningún
problema. Sé que te darás cuenta de quiénes son.
Creo que en muy breves días tendré a alguien
paseando por allá"...
Esa preocupación permanente por recibir la paga, la reitera
días después, el 6 de noviembre, al escribirle a
su sobrino político: "Mi querido Juanca: Gracias
a Dios que esto camina, porque la otra gente
está falsa todo lo que les da la gana; y aquí lo
que hacemos necesita apoyo. Yo he pasado unos
días negros, porque todavía nuestro amigo común
no ha contactado conmigo".
Lázaro aclaró que el "amigo común" es el funcionario de la
SINA, y comentó la evidente desesperación de la
cabecilla contrarrevolucionaria por el dinero.
En esas ocasiones utiliza el Centro Liconln para las
transmisiones, la oficina dispuesta por la SINA
para todo el trabajo de estos grupos
mercenarios, su estado mayor. Aunque en otras
oportunidades Martha Beatriz Roque envía esa
correspondencia digital desde el Business Center
del Hotel Comodoro, como pudo verse en uno de
los materiales de video presentados en la Mesa
Redonda.
Se informó en el programa informativo de este lunes que en
el día debe haber llegado a Miami el jefe de la
Oficina de Intereses, Michael Parmly, el
"correo", "el cartero", "la mula" usada por esta
gente de la mafia, que ya tenía que entregarle
otra partida de dinero a Martha Beatriz Roque.
Pero haciendo historia, continúa la lectura de los correos
electrónicos intercambiados con Carmen Machado,
donde a las claras se evidencia que Roque
Cabello conocía perfectamente que el miembro de
la Fundación Rescate Jurídico con quien trataba
era Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.
Carmen Machado le asegura que "ese miembro" de esta
Fundación, que recientemente aceptó una
culpabilidad —se trata del juicio por el alijo
de armas que le requisara el FBI—, "es tu eterno
admirador y nuestra principal fuente de apoyo...
Siempre está pendiente de lo que necesitas".
Respuesta de Martha Beatriz: "saluda a esa persona de mi
parte, no tengo dudas de quien es, adelante, la
democracia pronto estará en nuestro país". Es
clara la aceptación de la mercenaria de los
propósitos y métodos del terrorista.
Por supuesto, debe informar de lo que hace para poder
seguir recibiendo financiamiento. Así en febrero
de 2007, cuando ya son más estrechas las
relaciones y la confianza, le dirige otro correo
a "Carmita": "Nosotros vamos a reunir a 75
bibliotecarios independientes de toda la
Isla..." Entonces explica el "dilema" de viajar
entre provincias, el dinero que cuesta, la
necesidad de alojamiento y de comidas. "La ayuda
será bienvenida, y haremos lo posible para que
todos tengan algo".
De inmediato la respuesta para Martha Beatriz: "ya hablé
con Mariíta y Juanca y están felices y los
conoceré este fin de semana cuando le entregue
tu ayuda. El amigo ya dio instrucciones para la
ayuda aparte, la de siempre; él quería saber
cuánto dinero de verdad necesitas para la
reunión".
Este grupo del que se habla, ni eran bibliotecarios, ni
eran independientes. La actividad la pagó un
terrorista, preso por habérsele ocupado un alijo
de armas, apuntó el panelista de la Mesa
Redonda, quien especificó que esa actividad se
realizó en la casa en Miramar de un diplomático,
funcionario de la Oficina de Intereses.
Además del video mencionado que permite ver a Martha
Beatriz Roque y una acompañante llegar al hotel
Comodoro y conectarse por correo electrónico en
el cibercafé de esa entidad turística, el
análisis criminalístico realizado por la
Seguridad cubana autentifica su presencia allí,
mediante el peritaje dactiloscópico a sus
huellas en el vaso que utilizara en esa ocasión.
Juventud Rebelde 19-05-2008 |